17/05/2018
12:22
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Durante varios años se ha discutido sobre la utilidad y funcionamiento de la gestión de los derechos de autor en formatos digitales, con sus siglas en inglés DRM (Digital Rights Management), para ser un poco más claro, es el manejo de licencias en formatos de distribución digital.

Pongamos un ejemplo, antes cuando alguien adquiría un contenido en formato físico, como por ejemplo un libro, un cartucho de videojuego, un disco de música o una película en DVD, adquiríamos una “licencia” de uso privado siempre y cuando tuviéramos en buen estado el objeto que contenía la información (libro, disco, cartucho, etc) ahora con la distribución digital, esta licencia de uso está restringida a una confirmación en linea de los contenidos adquiridos, esto quiere decir, que en varias ocasiones la licencia que adquirimos por ejemplo en una película digital, un disco comprado en linea o un videojuego dentro de alguna plataforma, necesita autentificarse en algún momento vía online para poder funcionar.

Esto parece justo y razonable, hasta que algo falla. Desde hace unos días el Internet falló en mi hogar, un problema en una sobrecarga de energía provocó que el módem dejara de funcionar, y con ello, la imposibilidad de que mis consolas (XBOX ONE, PS4, Siwtch y PC) se conecten a Internet.

Debido a este problema, algunos de mis juegos quedaron atrapados en el limbo del DRM, algunos de ellos son prácticamente inservibles por su necesidad de conectividad y otros solo permiten ser jugados un determinado tiempo, hasta antes de cerrarse por no poder autentificar el DRM. La cosa no termina ahí, este problema no es exclusivo de videojuegos en formato digital, también está sucediendo con juegos en formato físico, algunos juegos necesitan descargar contenido ya que no viene incluido en el disco y por lo consiguiente buscan autentificar el DRM para poder correr. La medida de uso que hizo tan relevante el DRM es evitar la piratería que lamentablemente se volvió tan popular en nuestra región, con este sistema se busca que cada consola y cada juego envíe y reciba información para confirmar que se usa de una manera legal y que la licencia puede seguir siendo utilizada.

Es plausible el esfuerzo para erradicar la piratería, pero también es preocupante la inhabilitación remota de los contenidos adquiridos. Pongamos el punto en ideas, justo estos días en donde yo me encuentro sin la posibilidad de poder jugar algunos juegos en mis consolas, por culpa de no tener conexión a Internet, me pone a pensar que sucederá en 10 o 20 años cuando los servidores de muchos juegos dejen de funcionar, posiblemente no podremos volver a jugar lo que actualmente está en el mercado, a menos que se liberaran en algún momento los DRM’s de cada juego en específico. Tal parece que el llamado “juego retro” ha muerto en muchos videojuegos de la actual generación.

El tema da para muchas opiniones, y es muy respetable el argumento a favor de este instrumento, pero también nos hace reflexionar sobre la “compra” de contenidos en la actualidad, y la facilidad con la que por una u otra razón podemos dejar de acceder a eso que nosotros previamente hemos pagado. El debate está abierto, y las opiniones pueden ser válidas, lo que en verdad ocupa es que hace falta concienciar correctamente a los usuarios, para de esta forma al menos saber a lo que estamos expuestos con todos estos sistemas. Así que no olvidemos que el desconocimiento puede ser el peor enemigo del usuario de contenidos.

Comunicologo e historiador apasionado del arte, el futbol, la música y la tecnología. Nintendero de nacimiento y gamer por vocación, piensa que la tecnología complica la vida de las personas, pero no podemos vivir sin ella.

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