Para Chicharito, si no lo alabas, eres su enemigo

Su realidad está en lo que hoy representa: ser suplente en un equipo de media tabla para abajo, en Inglaterra
06/11/2018
10:36
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La entrevista que otorga Javier Hernández a Univisión retrata perfectamente bien la desubicación absoluta que tiene el jugador del West Ham. Amenazar con no volver a la Selección Nacional es un sinónimo de inmadurez y la demostración de que —al no cumplirle sus caprichos cuando está con el Tricolor— amaga de esta manera.

Tal vez sabe que ya ahora, con nueva dirigencia en la Federación Mexicana de Futbol, no se le cumplirán sus deseos, como cuando en la Copa América Centenario le permitieron que su novia y amigas de ella se hospedaran en el mismo hotel que el Tricolor y que siempre tuvieran preferencia para entrevistas, ya que eran un grupo de periodistas infiltradas en la vida de Hernández.

O bien, cuando —todavía en la dirigencia de Justino Compeán— al tener ya negociadas y aceptadas las primas para la Copa de Oro 2015, los seleccionados —encabezados por él y algunos más— amenazaron con no jugar el torneo si no les daba lo mismo que prometieron a los futbolistas estadounidenses por ganarlo.

Otro episodio que se le olvidó contar en esta entrevista fue la actitud retadora de —junto con otros seleccionados— querer más dinero por primas al ganarle a Alemania, superior a lo establecido, previo al Mundial Rusia 2018.

Claro, eso no lo aceptará nunca y seguirá señalando a los malditos de la historia, que son los medios de comunicación, que lo único que hacen es consignar hechos, tanto positivos como negativos, en su carrera deportiva.

Ser el máximo goleador en la historia de la Selección Nacional no le asegura la eternidad en el equipo y hoy en nuestro país hay mejores delanteros que HernándezRaúl Jiménez e Hirving Lozano. El primero está destacando en un equipo modesto de la Premier League, sin aspavientos ni retos ridículos hacia el Tricolor.

Ricardo Ferretti la tiene muy fácil para esta convocatoria contra Argentina: el momento futbolístico de Hernández no justifica su llamado y, si por alguna casualidad aparece en la convocatoria, seguramente será por presiones del patrocinador, no por lo que ha hecho en el campo, donde —por lesión o bajo rendimiento— no ha estado constantemente en la titularidad del equipo de Manuel Pellegrini.

Hernández está dentro de la moda de que todos son malos, menos él, cuando lo critican; pero eso sí, cuando lo alaban, hasta hace invitaciones para que vayan a conocer su casa. Esa actitud visceral, aunada a la presunción de que ha jugado en el Manchester United y el Real Madrid, no hace más que demostrar que trata de venderse como lo que hoy no es.

A un jugador de élite, en el Real Madrid le hubieran alargado su contrato, igualmente con el Manchester, por lo que su realidad está en lo que hoy representa: ser suplente en un equipo de media tabla para abajo, en Inglaterra.

Con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación, es uno de los periodistas más críticos y directos en el deporte. Auténtico y con la firme convicción de decir la verdad.

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