El vicepresidente y probable futuro mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció ayer los retos económicos que tiene la isla de cara a un nuevo gobierno que se formará en unas semanas y aseguró que estará atento a las demandas de la población.

Díaz-Canel participó en las votaciones para diputados nacionales en Santa Clara, ciudad en el centro del país, en lo que fue el primer paso de la conformación de la Asamblea, el Parlamento unicameral que formará gobierno en abril y luego de que el actual mandatario Raúl Castro anunció que no se reelegirá.

“Va a ser un gobierno que se va deber al pueblo. El pueblo va a participar en las decisiones que tome ese gobierno”, dijo el funcionario al salir del colegio electoral.

“El pueblo también puede revocar si alguien no cumple con sus responsabilidad”, agregó Díaz-Canel, un ingeniero oriundo de esta provincia.

La futura administración tiene como desafío sacar adelante a la isla de una tensa situación económica y Díaz-Canel reconoció que la modernización financiera, así como los planes de apertura se han visto complicados.

Según el funcionario “la actualización del modelo” es “un proceso más complejo de lo que pensamos en un principio y por eso no hemos podido avanzar”.

En 2010, Raúl Castro comenzó una paulatina reforma de apertura a la iniciativa privada autorizando pequeños negocios, regularizando el mercado de bienes raíces y entregando a particulares tierra ociosa, entre muchas otras; pero en el último año las acciones se paralizaron.

Díaz-Canel lamentó que las relaciones con Estados Unidos se hayan deteriorado bajo la presidencia de Donald Trump, al que acusó de volver a la retórica de la “Guerra Fría”.

Los cubanos acudieron ayer a las urnas para renovar el parlamento con candidatos avalados por el partido de gobierno, en un proceso que terminará en abril con la elección del primer líder en la isla que no se apellidará Castro desde la Revolución de 1959.

Será la Asamblea Nacional la que seleccionará el 19 de abril a un nuevo presidente para reemplazar a Raúl Castro, de 86 años, quien se espera se mantenga como jefe del poderoso Partido Comunista.

Díaz-Canel, de 57 años, es visto como el candidato con mayores posibilidades de convertirse en el nuevo mandatario del país, quien tendrá como reto ganarse el favor del pueblo cubano.

Google News

TEMAS RELACIONADOS