El astrofísico británico Stephen Hawking, fallecido este miércoles tras permanecer décadas postrado en una silla de ruedas y con respirador artificial, sufría la enfermedad degenerativa de Charcot.
También conocida como esclerosis lateral amiotrófica (ELA), es una enfermedad neurodegenerativa paralizante rara.
Forma parte de un grupo de neuropatías motoras, que provocan una degeneración física progresiva, haciendo perder a los enfermos el control de sus músculos. En el caso de Hawking, por ejemplo, sólo era capaz de controlar un músculo de su cuerpo, de la mejilla.

Empieza con la pérdida de la capacidad de mover los brazos y las piernas. Cuando la parálisis alcanza a los músculos del diafragma y la pared torácica, los pacientes pierden su capacidad respiratoria y requieren asistencia artificial.
Pese a todo ello, Hawking desafió las previsiones que, a mediados de los 1960, le dieron dos años de vida y siguió trabajando todo este tiempo, en su silla de ruedas y conectado a un respirador artificial.
El único músculo que podía mover le servía para comunicarse mediante un ordenador que interpretaba sus gestos faciales y los traducía a una voz electrónica que se convirtió en su carta de presentación.
[Publicidad]
Los médicos consideran su longevidad un misterio, porque la enfermedad es incurable.
Según las estadísticas, la muerte ocurre habitualmente entre 24 y 36 meses después del diagnóstico, provocada a menudo por la incapacidad de respirar.
La enfermedad suele aparecer pasados los 60 años.
[Publicidad]
[Publicidad]
Más información

Economía y negocios
SLP suma 47 mil nuevos empleos en tres meses; mujeres lideran el avance

Nación
¿Qué es la academia "Más Preparación"?; así operaban los detenidos por fraude en examen de la UNAM

Tendencias
Katy Perry conquista la Fenapo 2026 y desata euforia con sus éxitos coreados por miles de fans en SLP

Metrópoli
Reactivarán la zona de antojitos de la presa San José; Ayuntamiento de SLP prepara reubicación

























