Investigadores de la Universidad de Calgary (Canadá) han descubierto una población celular que no había sido identificada hasta ahora en el líquido pericárdico que se encuentra dentro del saco alrededor del corazón y que podría conducir a nuevas formas de reparar corazones dañados, según publican en la revista Immunity.

El laboratorio del doctor Paul Kubes, en colaboración con el del doctor Paul Fedak, encontró que una célula específica, un macrófago de la cavidad pericárdica Gata6 +, ayudó a curar un corazón lesionado en ratones.

La célula se descubrió en el líquido pericárdico de un ratón con una afección cardíaca, pero al trabajar con Fedak, un cirujano cardíaco y director del Instituto Cardiovascular Libin de Alberta, también se encontraron las mismas células en el pericardio humano de las personas con corazones lesionados, lo que confirma que las células de reparación ofrecen la promesa de una nueva terapia para pacientes con enfermedades del corazón.

Los médicos del corazón nunca antes habían explorado la posibilidad de que las células fuera del corazón pudieran participar en la curación y reparación de los corazones después de una lesión. A diferencia de otros órganos, el corazón tiene una capacidad muy limitada para repararse a sí mismo, por lo que la enfermedad cardíaca es una de las principales causas de muerte.

"Nuestro descubrimiento de una nueva célula que puede ayudar a curar el músculo cardíaco lesionado abrirá la puerta a nuevas terapias para los millones de personas que padecen enfermedades cardíacas --señala Fedak, profesor del Departamento de Ciencias Cardíacas--. Siempre supimos que el corazón se encuentra dentro de un saco lleno de un fluido extraño. Ahora sabemos que este líquido pericárdico es rico en células curativas que pueden ser el secreto para reparar y regenerar el nuevo músculo cardíaco. Las posibilidades de nuevos descubrimientos y nuevas terapias innovadoras son emocionantes e importantes".

Trabajando juntos y aportando experiencia en diferentes disciplinas, los investigadores básicos que trabajan con el cirujano cardíaco han identificado la célula en menos de tres años un plazo de tiempo relativamente rápido para trasladar la investigación del laboratorio y los modelos animales a las personas.

Ahora, Fedak espera reclutar a un científico básico para llevar la investigación a un estudio más amplio sobre la reparación del corazón humano. Este nuevo programa ampliará la colaboración entre la investigación básica y la clínica para encontrar nuevas terapias potenciales para mejorar la reparación del corazón.

"El combustible que impulsó este estudio es la financiación de la Heart and Stroke Foundation de Canadá, la colaboración entre los dos institutos de investigación más importantes de CSM (Snyder y Libin) y la importante contribución de la filantropía de las familias de Libin y Snyder para obtener el mejor equipo de imágenes disponible", agradece Kubes, director del Instituto Snyder para Enfermedades Crónicas en la Escuela de Medicina de Cumming y profesor en el Departamento de Fisiología y Farmacología.

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