¿Cuántos niños fantasmas quiere, señor Presidente?

Cómo no encontraron elementos de peso en las auditorías a las estancias, hicieron lo que mejor saben, calumniaron a las encargadas
02/04/2019
11:44
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“La niñez es la etapa en la que todos los hombres son creadores”Juana de Ibarbourou, poetisa uruguaya

Entre todas las tropelías cometidas por la Cuarta, entre todos los sinrazones, las necedades y pataletas, la injusticia al programa de Estancias Infantiles merece un lugar especial, tanto como para encender las alarmas de autoritarismo y tiranía.

Para el Presidente López, las estancias eran corruptas, ergo, ordenó su desaparición, pero ¿cómo probar corrupción dónde la misma Auditoría Superior de la Federación no la encontró más allá de nimias observaciones?, muy fácil: ¡la inventaron!

La Secretaria del Bienestar, Maria Luisa Albores, creó un censo orquestado por hombres y mujeres militantes a ultranza de López, brigadas de acosadores que visitaron a muchos padres de familia, otrora beneficiarios, bajo la amenaza de borrarlos del apoyo en efectivo que recibirán, unos 980 pesos mensuales, si no accedían a dar falsos testimonios de corrupción y obligándolos a sacar fotografías de sus hijos para la conformación de un nuevo padrón.

Al menos, en Tamaulipas, hay registrados y probados 900 casos de niños que fueron “rasurados” del sistema, que estaban en una estancia y que recibían sus beneficios pero que, de pronto, desaparecieron y se convirtieron en parte de los 50 mil niños fantasma que alega la Secretaria Albores encontraron en el censo ganso, en sus estudios a modo.

Lejos de la Secretaria podría enfrentar las consecuencias de un desacato judicial al haberse negado a publicar las reglas de operación de un programa aprobado en el presupuesto federal, hay un tufo político detrás de la estrategia de aniquilación al programa.

Clara Torres, cesada de la Cuarta al momento mismo de defender las estancias, declaró en estas páginas que la Subsecretaria Ariadna Montiel le dijo, cuando aún era directora del proyecto, que la razón de la cancelación del programa obedecía a una amenaza política: el gobierno de López no veía un espacio de desarrollo infantil y estimulación temprana, sino una estructura con 9,500 líderes en 32 estados.

Cómo no encontraron elementos de peso ni en los archivos públicos ni en las auditorías realizadas a las estancias, hicieron lo que mejor saben, calumniaron a las encargadas, acusaron de corruptas a mujeres que llevan años cuidando niños y brindando una opción de desarrollo a miles de madres de familia, terminaron con un trabajo de excelencia que ha recibido reconocimientos internacionales y lo convirtieron en la vasca que a diario expelen.

Lo hicieron con una brigada de fanáticos, peligrosos, ideologizados, que volverán a actuar cuando el Presidente requiera cambiar la realidad para que se ajuste a su capricho.

Servidores de la Nación, se llaman los fanáticos, sí, como lo hacen en Venezuela y en Cuba y en… México. 

 

De Colofón

Siguen la misma escuela de la Unión Soviética, pero Glavlit, Goskomizdat, Goskino, etc, etc, ahora se transforman en complejas formas de inhibición y adoctrinamiento en redes sociales. ¡Superaron al maestro! 

@LuisCardenasMX

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