De gustos y colores: peligros para los homosexuales

24/06/2020
04:18
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Gilbert Baker fue el diseñador estadounidense cuya obra más importante se iza más alto que nunca durante todo junio a lo largo y ancho del planeta (aunque hay todavía muchos lugares donde ocurre en la intimidad del armario). El 25 de junio de 1978 ondeó por primera vez la bandera LGBT o bandera arcoíris, durante el Festival del Orgullo en San Francisco, California. La bandera está inspirada en la canción Over the rainbow, y antes constaba de ocho colores con su correspondiente significado: rosa, sexualidad; rojo, vida; naranja, salud; amarillo, luz del sol; verde, naturaleza; turquesa, magia o arte; azul, serenidad; violeta, espíritu. La bandera actual conserva seis, eliminando el rosa y el turquesa. A partir de entonces, estos colores simbolizan la presencia y lucha de los homosexuales en todo el mundo.

Hay muchos países que desde hace años legalizan los derechos de personas con orientación sexual distinta a la heteronormatividad, que fomentan su inclusión y que castigan la discriminación. Países como Canadá, Países Bajos, España, entre otros, ya han legalizado el matrimonio igualitario. En México, desde 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, pero los estados mantienen sus propias posturas, lo cual frena el ejercicio de los derechos de los mexicanos. Esto convierte a nuestro país como el único de América del Norte en no hacerlos legales a nivel federal.

A pesar de que cada vez hay más visibilidad y aceptación, todavía existe mucha homofobia en México. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se contaron 473 crímenes por homofobia (pensemos que quizá hubo muchos más que simplemente no entraron en la estadística). En lo que va del (des)gobierno de López, se suman otros 28. Habría que revisar las cifras de sexenios anteriores para comparar el avance en esta materia, pero si sacamos un promedio, no se ve que esos números vayan a mejorar.

Una de las cuestiones que más preocupan en cuanto a la violencia contra personas del colectivo LGBT es el motivo del crimen. La mayoría de las veces se debe a la falta de educación de la población frente a temas de convivencia, odio por desconocimiento, creencias falsas basadas en cuestiones religiosas y otras razones (vaya ironía) poco lógicas, que hacen pensar que los homosexuales ser personas distintas, que son criminales, que tienen prácticas extrañas o que son portadores de enfermedades de transmisión sexual sólo por el hecho de serlo. Dos de las mejores vacunas contra el odio a lo que es distinto son y siempre serán la educación y el respeto.

"Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Soy lectora, vinófila, ciclista y peregrina jacobea."

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