Comunidad

04 / agosto / 2021 | 14:38 hrs.

ILGA y el apoyo a la comunidad LGBT+ en el mundo

Montserrat Morales

En agosto de 1978 en el Reino Unido se llevó a cabo una reunión de representantes de diversas organizaciones provenientes de varios lugares del mundo para, de forma paralela a la Campaña por la Igualdad Homosexual, trabajar juntos. Entre sus objetivos estaban maximizar la efectividad de organizaciones a favor de los derechos de los homosexuales a través de acciones políticas y legales a nivel mundial para ejercer presión en los distintos gobiernos, y crear un centro de información sobre temáticas de homosexualidad y organizaciones a favor de los derechos de los homosexuales para distribuirla a nivel mundial, y de esta forma promover el conocimiento acerca de la opresión del colectivo para generar cambios políticos.

Aquella reunión dio a luz poco tiempo después a lo que sería la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA World por sus siglas en inglés). Trabajan en África, Asia, Europa, Latinoamérica y el Caribe, Norteamérica y Oceanía con más de 1700 organizaciones de 160 países de todo el mundo.

Entre sus labores de activismo en favor del colectivo a nivel mundial, también presentan documentos de trabajo e investigación que aportan información valiosa acerca de su trabajo, los avances en el mundo en materia de igualdad y los retrocesos que pueden ocurrir. Por ejemplo, están el Informe de Homofobia de Estado, los mapas sobre legislación sobre orientación sexual, el Informe de mapeo legal trans, el informe sobre "terapias de conversión", los informes anuales de Órganos de Tratados, entre otros.

De acuerdo con ILGA, a diciembre de 2020, en 11 países del mundo existen leyes que protegen a las personas contra la discriminación por su orientación sexual, entre ellos están México, Cuba, Ecuador, Bolivia, Suecia, Portugal, Malta, Sudáfrica y Nepal. En 57 países se otorga una protección legal amplia, entre ellos Canadá y gran parte de Sudamérica y Europa. En 81 países se protege el empleo de personas no heteronormativas. Y en 7 países hay protección dispar. En la mayoría de estos países es posible el matrimonio igualitario (en México sí) y la adopción homoparental (en México no).

Por otra parte, la criminalización de la homosexualidad de facto sigue vigente en 2 países, en 30 países se castiga hasta con 8 años de prisión, en 27 países la pena es de 10 años de cárcel hasta la cadena perpetua, y en 6 países la pena de muerte es efectiva, mientras que en otros 5 es posible. Asimismo, está prohibida la libertad de expresión respecto a temas de orientación sexual, y en muchos de estos lugares también hay restricciones para que organizaciones a favor de los derechos de los homosexuales se conformen y trabajen.

En México, la lucha por la igualdad sigue en pie, y para ello son muchas las asociaciones civiles que trabajan de diversas formas, a través de talleres, atención médica y psicológica, asesoría legal, refugio, etc. Algunas de estas organizaciones son Casa de las Muñecas Tiresias A.C., Casa Frida, Fundación Arcoíris, Yaaj México, Fuera del clóset, Red Nacional de Juventudes Diversas, Asociación por las Infancias Transgénero, Coalición Mexicana LGBTTTI+, Circuito de Diversidad Sexual, Agenda LGBT A.C., Cohesión de Diversidades para la Sustentabilidad, Asociación Civil, Cuenta Conmigo, entre otras.

La comunidad LGBT en México cuenta también con el apoyo de otras organizaciones, como la Federación Mexicana De Empresarios LGBT+ que promueve el desarrollo económico y laboral; Clínica Especializada Condesa, que da apoyo a la comunidad trans; Pride Connection México, que promueve trabajos inclusivos dentro de la diversidad sexual.

La igualdad ha ido ganando terreno en nuestro país desde los frentes sociales, culturales y legales. Pero todavía hace falta ver a los partidos políticos tomarse en serio la inclusión, y no como bandera electoral nada más. Por otra parte, la educación sigue sin querer mojarse al respecto, y todavía hay un gran porcentaje de la sociedad que no termina de aceptar que la diversidad sexual es real y tan normal como lo que se conoce como “heterosexualidad”.

El asunto no está zanjado para nada. Los derechos de las personas homosexuales siguen violentándose, jóvenes siguen siendo criminalizados por tener VIH o sida, y las agresiones, y sobre todo asesinatos, contra las personas trans son cosa del día a día. Es necesario seguir haciendo conciencia y sobre todo educar; solo a través de la educación y la empatía se logrará una sociedad sin machismo, sin clichés y sin creencias retrógradas que hacen daño a una parte muy grande, muy diversa y absolutamente válida de nuestra sociedad.