Fiel testigo de atracos en comercios adjuntos y cercanos en el perímetro de las calles Tomas Esteves y Melchor Ocampo, Luis Adrián Vázquez Hernández, se empeñó en comprar varias cámaras de vigilancia para su tienda, que se aprecia muy surtida con productos básicos, alimentos, consumibles, recarga para tarjetas de telefonía celular, venta de periódicos y dos frigoríficos que tiene en la calle.


El gasto de los aparatos de vigilancia no los compré a precios módicos, al contrario fue una buena suma, pero con eso mi familia que trabaja conmigo nos sentimos más seguros, a pesar de haber sufrido ya dos atracos de malhechores que me sorprendieron.


El establecimiento, a una cuadra del Instituto Mexicano del Seguro Social, el vendedor refiere que los rondines de las patrullas de corporaciones policiacas simplemente son escasas, “aquí por mi zona a diario se suscitan varios robos a los empleados del seguro social, a estudiantes y yo soy testigo que me preguntan en aisladas investigaciones, si no vi algo extraño por aquí. Pero en este negocio no puede uno estar, un ojo al gato y otro al garabato”.

Inseguridad obliga a blindar comercios pequeños
Inseguridad obliga a blindar comercios pequeños


Hay ocasiones que sus clientes dejan abiertas sus unidades y de la misma manera, el espectro de la delincuencia está presente y lo hacen apresuradamente antes de que les pase algún intento de robo. Son muy agiles los lava carros que andan en esta zona y sin culparlos, pudieran estar coludidos con algunos hampones.


Sencillo en su tono de hablar y con mucha disposición para transmitir la información, Luis Adrián, estudiante de la Universidad Tangamanga, en la carrera de Derecho, asegura que diariamente escucha quejas de sus clientes que han perdido alguna pertenencia o sufrido algún atraco. Con una habilidad sorprendente para despachar y atender el cuestionamiento reiteró que es latente la inseguridad en la zona.


A pregunta expresa, el comerciante solicitó se generen más rondines de la policía o al menos que se aparezca un policía, “porque aquí ni los conocemos”, salvo el guardia permanente en un espacio en la esquina que ocupa un inmueble de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, pero él tiene esa chamba y no se va a distraer de otros eventos que se puedan presentar por aquí.

Falta capacitación desde arriba.


Casi vecino del tendero, Carlos Muñoz Salazar, un hombre adulto, vigila con esmero los vehículos que llegan a ese estacionamiento donde trabaja desde hace varios años, la demanda es exhaustiva porque entran médicos, enfermeras, estudiantes o clientes frecuentes que lo saludan familiarmente.


Señala que en cuestión de vigilancia en sectores sensibles que aprovecha la delincuencia es consecuencia de gente incapacitada desde arriba hasta abajo. Sería recomendable que a todas las personas que se les contrata para vigilancia, se les capacitara en todos los rangos.” Mientras no haya eso, y sepa lo que está haciendo, no se puede mejorar esto y no se puede hacer nada al final de cuentas, tren planes que dicen que funcionan, pero no se ven los resultados”.


Comentó que él también ha sido víctima de robos, pero sin resultados, porque como siempre, no pasa nada, vamos a ver quién es, le dicen los policías, pero nunca sabemos nada y eso pasa todos los días. “Pienso que es importante que no se contraten a familiares, conocidos o compadres dentro de la misma policía  porque se hace la corrupción más grande, aparte de que los puestos deben ser sometidos a estudios severos.

Inseguridad obliga a blindar comercios pequeños
Inseguridad obliga a blindar comercios pequeños


El hecho que sean un profesionista o cualquier persona que tenga una carrera, no quiere decir que estas capacitado para hacer este tipo de trabajo y ese es un problema en México, con un buen perfil, porque luego ni saben ser buenos líderes o no saben expresarse como deberían y motivar a la gente como debe de ser y vean que están haciendo los policías un buen trabajo”.

vkc

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