La juventud sin éxtasis

22/05/2019
10:28
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En México muchas personas tienen el privilegio de contar con una educación completa. Sobra decir que la básica es obligatoria. El número de estudiantes se reduce al llegar al nivel medio superior, se depura un poco más al siguiente. Ya en la universidad los filtros son (o deberían) ser más rigurosos. Ni se diga en los ámbitos de maestría, doctorado o posdoctorado.

Si los letrados son muchos, los que carecen de una formación, son más; eso es innegable. Sin embargo, cada vez hay más oportunidades adecuadas a las posibilidades y gustos de cada quien. Existen toda clase de preparatorias y licenciaturas ejecutivas, a distancia; en fin. El menú es ya muy amplio.

Lo que en verdad falta es voluntad, compromiso y disciplina. La juventud (el futuro de nuestra sociedad, por más cliché que se oiga) enfrenta una crisis inimaginable de pereza mental y conformismo. Es como si los estudiantes se hubieran zombificado en sus casas y caminado a paso lento hasta las aulas, donde obviamente no buscarán cerebros para comer, sino una banca para dormir.

Hay alumnos que en plena Era de la Información se niegan a encender una computadora y procesar un texto. Viven con el celular pegado a la palma de la mano, las notificaciones de WhatsApp y el mensajero de Facebook marcan el ritmo de sus vidas. Son guionistas, productores, directores y editores de su vida en redes como Instagram. Pero son incapaces de leer una receta de cocina, un reglamento, de escribir un párrafo.

Si en los libros de texto se leyeran canciones de reggaetón y se esquematizara el perreo, tendríamos filas inmensas de graduados. No les interesa en lo más mínimo escribir una carta, pero para protagonizar de alguna manera un reportaje sobre drogas y alcohol son los primeros en el casting.

Padres de familia (siempre ellos primero) y docentes tiene una tarea proporcional a todas las que sus hijos y alumnos no hacen. Los muchachos tienen potencial, pero su cabeza está en temas que no son provechosos. Habrá que encontrar la manera de motivarlos, de dar con el clavo de su interés para que usen las herramientas y capacidades con que cuentan, para forjarse un futuro para ellos mismos, y una mejor sociedad para todos.

"Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Soy lectora, vinófila, ciclista y peregrina jacobea."

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