La sucesión de Romero en Pemex y el dedo del Presidente

Más de la mitad de los aspirantes forman parte de una estrategia del propio Romero Deschamps para preservar su hegemonía en la organización sindical, una de las más poderosas de América Latina.
11/12/2019
10:54
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La sucesión en el sindicato petrolero va a decidirse, de último minuto –como el T-MEC–, antes de que termine 2019. 
La fecha límite para que la Secretaría del Trabajo, a cargo de Luisa María Alcalde, convoque a un nuevo proceso es ‪el 17 de diciembre, justo dos meses después de la renuncia del otrora poderoso Carlos Romero Deschamps, a quien se identifica como fruto podrido del periodo neoliberal y quien mantiene todavía las riendas del organismo.

Se tiene como plazo esta semana para que los líderes disidentes recorran las 36 secciones del sindicato en busca del apoyo de los más de 100 mil trabajadores de base de Petróleos Mexicanos (Pemex), una tarea que se antoja complicada ante el rechazo de los líderes seccionales que fueron impulsados por Romero Deschamps.

Son una decena los interesados en llegar al cargo que quedó vacante el pasado 16 de octubre y que hoy ocupa interinamente el diputado federal del PRI, Manuel Limón Hernández, extesorero de Romero Deschamps.

Sin embargo, más de la mitad de los aspirantes forman parte de una estrategia del propio Romero Deschamps para preservar su hegemonía en la organización sindical, una de las más poderosas de América Latina. 

Anote entre los más adelantados a Mario Rubicel Ross, dirigente de la llamada Coalición Petrolera Independiente, quien afirma tener en sus manos el resultado de una asamblea representativa de la totalidad de secciones, misma que requiere únicamente el aval del Poder Ejecutivo, llámese toma de nota, para causar efecto y concretar el relevo sindical.

Despunta también la senadora federal Cecilia Margarita Sánchez, quien ha levantado la mano para ser la nueva secretaria general del sindicato petrolero y así concretar una limpia de los vestigios de Romero Deschamps. La legisladora de Morena contaría con el apoyo de Rocío Nahle, secretaria de Energía, y de su esposo, José Luis Peña, un exfuncionario de Pemex. 

En la puja suenan también nombres como Sergio Carlos Morales, líder del Frente Nacional Petrolero; Miguel Arturo Flores Contreras, de Petroleros Activos en Evolución por un México Nuevo; María de Lourdes Díaz Cruz —mejor conocida en el sindicato como Lula—, dirigente del Movimiento Nacional de Transformación Petrolera; José Rubén Rosaldo Cordero, líder de Petroleros por la Reforma Ideológica, y Omar Toledo Aburto, presidente de la Unión Nacional para el Desarrollo Profesional, Económico y Social de la Industria Petrolero.      

Algunos de ellos son objeto de acoso por parte de trabajadores fieles al depuesto líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, y en ciertos casos, relatan los propios aspirantes, han llegado a ser víctimas de secuestros o de largas y arbitrarias temporadas en prisión.

La mayoría de los ‘suspirantes’ coinciden en la necesidad de transparentar los recursos del sindicato, sobre todo los 114 millones de pesos que Pemex otorga directamente a la dirigencia de manera catorcenal y sobre el 26% de utilidades que absorbe el organismo laboral de las casi 5 mil razones sociales que tienen detectadas en la petrolera que encabeza Octavio Romero.

Se denuncia también el ocultamiento en los registros administrativos de Pemex, con todo y nómina laboral, de diversos centros de distribución de combustibles en Veracruz, mismos que estarían operando plenamente y cuyos dividendos de comercialización irían directamente a la arcas de la organización sindical.

El saqueo y manipulación a la empresa productiva del Estado, como lo califican abiertamente un par de aspirantes, ponen en tentación a la 4T para faltar a sus principios democráticos y meter las manos en un proceso de elección sindical que, por sí mismo, apunta a la ratificación de la supremacía neoliberal.

Así que si no se logra una votación democrática el próximo 17 de diciembre, de la que salga electo un nuevo secretario general del sindicato petrolero, el presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá la facultad de nombrar al sucesor de Carlos Romero Deschamps.  

Posdata

Dos apuntes sobre la detención de Genaro García Luna:

1) La última vez que Jared Kushner visitó México en el sexenio de Enrique Peña Nieto fue el 7 de marzo de 2018. Veinte días después fue detenido en Puerto Vallarta y extraditado de manera exprés el líder de la secta NXIVM, Keith Raniere, relacionado con personajes políticos y empresariales que se veían como obstáculos al arribo de la Cuarta Transformación, como es el caso de Emiliano Salinas, hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari.

Más de año y medio después, una nueva visita del yerno del presidente Donald Trump, y antes del fiscal general de su país, William Barr, coincide con la detención de Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad del muy combativo expresidente Felipe Calderón. 

Lo anterior supondría que esta misma semana los gobiernos de México y Estados Unidos ratificaron más que una buena relación comercial.

2) La detención de García Luna podría abrir la caja de pandora con respecto a varios exfuncionarios y empresarios consentidos de los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón. Dos casos que en próximas entregas vamos a detallar son los del exprocurador y exministro Eduardo Medina Mora, y el de los empresarios José Antonio Cañedo White y Gonzalo Gil White, fundadores de la empresa Oro Negro.
 

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