Lighthizer traicionó a un sobreconfiado Jesús Seade

16/12/2019
11:09
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A mediados de julio de 2018, Robert Lighthizer invitó a Jesús Seade a comer al exclusivo Metropolitan Club de Washington, ubicado a un par de cuadras de la Casa Blanca. La reunión entre el representante comercial de Estados Unidos, uno de los funcionarios más cercanos a Donald Trump, y el futuro subsecretario para América del Norte de la administración de Andrés Manuel López Obrador, excluyó a Ildefonso Guajardo y Luis Videgaray, líderes de las negociaciones por la parte de México. 

Era el inicio del cortejo que terminaría con una traición y que ahora tiene a México exigiendo a Estados Unidos recular en su intención de supervisar el cumplimiento de la reforma laboral vía agregados (inspectores) que radiquen en la embajada norteamericana de la capital del país. 

Lighthizer y Seade eran viejos conocidos. Cuando Seade trabajó en la Organización Mundial de Comercio se enfrentó a Lighthizer en una disputa sobre la industria del acero. “Yo era el fiscal de cargo por parte de México y él era un chief adviser, un abogado independiente contratado por una poderosa empresa norteamericana. Nos peleamos, le gané en la disputa, pero nos hicimos amigos”, le dijo Seade a la revista Proceso en octubre de 2018. 

Pero se equivocó. Seade subestimó a su contemporáneo (ambos tienen 72 años) y luego de casi un año de negociaciones formales para lograr la ratificación del T-MEC, su amigo ‘Bob’, como lo suele llamar, lo embaucó.

“Él me considera un gran negociador y yo a él lo considero el más grande negociador. Es un tipazo”, le dijo Seade al sitio digital elceo.com a finales de julio pasado. 

Toda la miel que derramó el funcionario mexicano con su contraparte estadounidense quedó plasmada en el protocolo modificatorio del T-MEC, el cual otorgó varias nuevas concesiones a Estados Unidos, esta vez no sólo por la presión de Lighthizer, sino también por parte de Nancy Pelosi, la poderosa líder de los demócratas en la Cámara de Representantes. 

Así, se reabrieron capítulos como el de las reglas de origen en la industria automotriz, particularmente en lo que tiene que ver con el acero y el aluminio, a pesar de que el subsecretario Seade había asegurado que no se cambiarían cosas de fondo en la recta final de las negociaciones. También se abrió la puerta a una mayor vigilancia por parte de Estados Unidos en materia laboral y se endurecieron las reglas de los paneles de solución de controversias que podrían bloquear el ingreso de productos mexicanos si se detectan violaciones laborales en una instalación manufacturera, minera o de servicios. 

La entrevista de Seade con el periodista Jenaro Villamil –ahora presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano– publicada en la revista Proceso en octubre de 2018, concluye con un par de joyas que denotan cómo Lighthizer fue preparando el terreno para traicionar al funcionario de Andrés Manuel López Obrador, quien por cierto tampoco tiene empacho en decir que es un izquierdista fanático del fundador de Morena. 

“Desde el principio fue muy claro que Lighthizer prefería tener tratos conmigo. Desde el primer día de las negociaciones me sentó y me reconoció con la categoría de negociador. Todas las ocho semanas me senté al lado de Lighthizer. Incluso dijo, en tono de broma: ‘De aquel lado están las corporaciones’ (señalando a Videgaray y Guajardo) y ‘de este lado, está the people’, es decir, el pueblo, para congraciarse con López Obrador.

Ni Videgaray ni Guajardo “tuvieron antes una comida privada con él. Yo, desde el principio, tuve un encuentro, tuvimos una discusión privada. Varias veces comenté: ‘Tenemos que discutir los temas álgidos’ porque la delegación mexicana había decidido no abordar puntos difíciles, como el capítulo de solución de controversias y el tema energético”.

Así comenzó a configurarse la traición de Estados Unidos a México, de la que Seade tiene la mayor responsabilidad por su exceso de confianza y por haber negociado a solas con Lighthizer y Pelosi los términos del acuerdo, tras haber hecho a un lado a los empresarios y a otros funcionarios clave. Por supuesto que también el canciller Marcelo Ebrard es responsable de los malos acuerdos y la mala fe de los demócratas y republicanos, pues la “Misión Cumplida” que cacareó luego del anuncio de la ratificación resultó un fraude.  

Para concluir, vale la pena también retrotraer los comentarios que Lighthizer hizo la semana pasada en Palacio Nacional, frente al López Obrador, como una especie de redención: 

“Quiero decirle el honor que es para mí estar aquí con usted señor Presidente... En medio de esta negociación usted estaba en campaña y tomó el camino difícil, el de no involucrarse en este asunto. Fue algo interesante de ver. Pero cuando resultó electo, seleccionó a mi amigo Jesús Seade y dijo ‘bueno, estamos aquí, tú vas a integrar esta negociación que ya empezó’. El hecho de que usted haya logrado todo esto es histórico y dice cosas enormes de usted”. 

Posdata

El T-MEC sí está en riesgo de no aprobarse tras el escándalo del fin de semana. El domingo llegó Seade a Washington acompañado de su jefa de Oficina, Olga Martínez, quien dicen no habla inglés ni tiene el perfil para el puesto. 

El martes, en el Comité de Medios y Arbitrios se vota el proyecto de ley del T-MEC; y el jueves en el pleno de la Cámara de Representantes.

Se viene una semana inolvidable para la Cuarta Transformación.

Relevo en Pemex

Octavio Romero tiene en la mira a René Carlos Puerto Rovira para sustituir a Miguel Ángel Lozada Aguilar en la dirección de Pemex Exploración y Producción, pues el funcionario cuenta con el respaldo de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y del propio Andrés Manuel López Obrador, quienes están interesados en colocar a un funcionario con conocimiento en la materia y alineado con los objetivos de optimización de recursos y reducción de costos.

Así, Puerto Rovira sería uno de los indicados para desarrollar a plenitud los 20 campos petroleros existentes, 16 en aguas someras y cuatro más en tierra. Además de que cuenta con experiencia de sobra en áreas clave de Pemex, como la subdirección de Servicios a la Explotación, y la Coordinación de Servicios para el Área Marina.

Twitter: @MarioMal Correo: [email protected]

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