Este invento francés cumple 181 años. Se lo debemos a Luis Daguerre, quien, seguramente, no se imaginó el alcance que tendría su descubrimiento. Se trata de la fotografía, que oficialmente nació el 19 de agosto de 1839. En sus inicios el proceso de tomar, revelar e imprimir una imagen obtenida mediante la fotografía era muy laborioso y cuidado. Ahora, un simple toque de la pantalla del celular nos permite hacer desde un retrato con profundidad de campo hasta una panorámica sin necesidad de tripié.
La evolución de la fotografía ha tenido ritmos distintos y fines variados: desde el retrato, hasta la fotografía de guerra, pasando por los catálogos comerciales para llegar a todas esas fotos que los influencers (y los no tanto) tomamos a nuestras comidas, bebidas, libros y ropa ─sin ton ni son─ para subirlas a las redes sociales.
Gracias al australiano Korske Ara, a partir de 2007 se ha difundido a nivel mundial la importancia y el alcance de la fotografía. Y desde 2009 se instauró el Día Mundial de la Fotografía. Para formar parte de la celebración, se invita a subir imágenes con las etiquetas #worldphotoday o #DiaMundialDeLaFotografia.
Para reflexionar más sobre los alcances de este arte, acudimos al fotógrafo y creador Ramón Portales: Licenciado en Antropología, fue integrante del Programa Integral de Talleres Integrales de “FotoGuanajuato” y del Seminario de Análisis Histórico de la Fotografía: Leer fotografía Mexicana en el Siglo XXI, en el Museo de El Carmen, del INAH. Ha obtenido los siguientes premios y estímulos: Premio Manuel Ramos de Fotografía de los Premios 20 de Noviembre: mención honorífica (2018 y 2017) y primer lugar (2014 y 2005), el segundo lugar en el XXX Concurso de Fotografía Antropológica de la ENAH (2011), mención honorífica en la V Bienal Nacional de Artes Visuales de Yucatán (2011), la beca del Programa Jóvenes Creadores del FONCA (2010-2011), beca Ex-becarios del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico del FECA (2011) y del mismo programa la beca Jóvenes Creadores (2005), Premio Estatal de la Juventud en Actividades Artísticas (2005), tercer lugar en el Premio Estatal de Fotografía Manuel Ramos (2000). Su obra pertenece a colecciones particulares y a las colecciones de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, del Instituto Potosino de Bellas Artes, del Centro de las Artes de Guanajuato, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la colección 100 Fotógrafos Contemporáneos de la Fototeca Nacional del INAH. A través de la fotografía ha alcanzado las vidas de cientos de personas, y las ha dotado de esa voz que es muy universal: la voz de la imagen.
¿Cuál fue tu primer acercamiento a la fotografía?
Las dinámicas hacia el interior del espacio doméstico, es decir, la fotografía de familia. Aunque, durante los cuatro años en que fui seminarista diocesano, comencé a tomar fotos registrando eventos especiales y viajes, y a su vez a tomar fotografías con un sentido distinto al de la documentación.
¿Qué ventajas discursivas le ves a la fotografía en comparación con otros lenguajes artísticos?
Más que ventajas, pondría en consideración la identidad particular del medio fotográfico, su hibridación y yuxtaposición con otros lenguajes artísticos, lo que posibilita una extensión discursiva que suma e integra.
¿Qué te ha motivado a enseñar fotografía a otras personas?
El que ─valiéndose del medio fotográfico─ se puede incidir en otros aspectos concernientes al ser humano, como los campos de la percepción, lo que toca la dimensión incluso neurológica, y aparte la incisión hacia el reconocimiento del individuo a partir de los procesos anteriores, y que se tiene la posibilidad de modificar creativamente cualquier realidad, sea cual sea la situación personal.
¿Cómo te has sentido con los resultados de los talleres que has impartido?
En paz. Me da mucha tranquilidad saber que el tiempo que han destinado los asistentes les ha resultado significativo e incluso productivo. Algunas personas me han hecho saber que en muchos casos los talleres les generaron referentes o dimensiones que les favorecieron para bien, y a su vez les plantearon muchas posibilidades alternas. Aunque también, el saber que muchos otros han generado logros significativos por los trabajos que produjeron durante los talleres.
¿Cómo crees que la fotografía y el arte en general impactan en la vida de la gente?
Desde el simple acto de cautivación ante una imagen bella, hasta la generación de emociones de tristeza, dolor, llanto o melancolía por ver o mirar otra imagen. El impacto es hacia los procesos mentales y por ende de sensaciones y de sentimientos o emociones, por ello, la implicación de momentos en las personas es de una consideración sumamente grande.
¿Cuál ha sido la fotografía más significativa que has tomado?
La del auto chocado en que viajaba; haber documentado los restos de vehículo cuando, a su vez, escuchaba los comentarios de los policías que preguntaban ¿cuántos muertos había?
¿Quiénes te han influenciado como fotógrafo?
En principio, las experiencias, las vivencias cotidianas, y que en ello obviamente se da el encuentro con el otro, es decir, el acercamiento y el reconocimiento del trabajo de muchos artistas. Pero también de personas que podrían considerarse comunes y corrientes ─como suele expresarse─.
¿Qué piensas acerca de la accesibilidad a la fotografía gracias a la tecnología?
Que es el mal de todos los tiempos ─risas─. Ya que, por un lado, en cualquier instante y momento el acto infraganti puede suceder y, por ende, la viralización; lo que se vuelve un instrumento de poder, pero a su vez de la institucionalización del morbo. Pero en su contraparte, está la generación del deleite y del gozo, de lo que puede generar alegría, e incluso hasta placer.
¿Consideras que se ha abaratado la fotografía en las redes sociales?
No, puesto que el consumo de las imágenes esta delimitado por los seguidores; aunque en su gran mayoría, las reacciones o vistas mayores se den hacia contenidos que podrían ser considerados como absurdos e irrelevantes, pero a fin de cuentas es como la comida, existe lo sano y lo chatarra, aunque esto es una categoría que cada quien tiene su derecho particular a etiquetar.
¿Qué se requiere para tener un discurso visual?
Conciencia, autonomía y libre agencia. Pero, sobre todo, capacidad para poder cifrar y articular procesos de percepción y de creación.
Es importante mencionar que esta efeméride coincide con el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, y es obvio que la fotografía en muchas ocasiones ha ido de la mano de la ayuda al prójimo, ya sea retratando situaciones precarias, de guerra, de injusticia o muerte, como también para reflejar el legado cultural de los pueblos alrededor del mundo. Así que la fotografía no es una simple selfie, no es solo congelar un momento en el tiempo; una fotografía es un discurso, una propuesta y una reflexión sobre lo que el mundo es en ese instante.
























