Al menos 13 entrenadores que trabajan en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) enviaron una carta, de la cual EL UNIVERSAL Deportes tiene una copia, a Héctor García Antonio, director de ese organismo, para notificar el adeudo de su salario, que van desde los siete hasta los 36 meses.
“En lo que va de la presente administración, no he recibido mi pago”, sostiene José Luis Ayala, entrenador de lucha, a quien le adeudan nueve meses.
FOTO/ESPECIAL
FOTO/ESPECIAL
“Es urgente el pago, muchos sostenemos a nuestras familias con ese pago”. Ayala estima que son hasta 20 coaches de taekwondo, pentatlón, handball, judo, esgrima y lucha los que padecen esta situación.
Los salarios deberían ser pagados por las federaciones que, a su vez, obtienen los recursos por parte de la Conade. Sin embargo, la Comisión no ha liberado el dinero, según confirma Mario García, presidente de la Federación de Handball.
“Es cierto este adeudo. Nosotros confiamos en que la Conade nos pueda dar un panorama más claro de cuándo puedan liquidarse los adeudos”, menciona García. Un segundo entrenador, quien prefirió mantenerse en el anonimato, dijo que muchos de los perjudicados no quisieron proporcionar sus testimonios, por miedo a que la Comisión pueda dejarlos sin empleo.
[Publicidad]
“Nadie nos da una explicación del porqué no nos pagan y porqué se generó este adeudo. Muchos de nosotros pedimos que nuestra situación se tramitara de manera escrita a Israel Benítez (director de Calidad para el Deporte de la Conade)”, sostiene.
La petición fue tramitada por García para Benítez. Se llamó a ambos, pero ninguno respondió las llamadas hasta el cierre de esta edición.
[Publicidad]
Más información

Metrópoli
La separación de Soledad con Interapas con es un “divorcio necesario”, asegura Juan Manuel Navarro

Metrópoli
“Que no sea una estadística más”: Marchan en SLP para exigir justicia por Salvador Martínez

Metrópoli
Ayuntamiento de SLP aún no ha sido invitado al Día de la Garnacha en la Fenapo, revela Enrique Galindo

Estado
Electromovilidad avanza en San Luis, pero infraestructura aún va lento

























