Ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Imelda Elizalde, señaló que el país enfrenta un escenario de incertidumbre, especialmente en sectores estratégicos como el acero y el aluminio.
Indicó que, aunque las conversaciones comenzaron desde marzo, será en las siguientes semanas cuando se definan puntos determinantes, entre ellos la clasificación de la integración, elemento que consideró clave para establecer el rumbo que tomarán los aranceles.
Explicó que, dependiendo de esta definición, se podrá delinear el futuro del intercambio comercial, con el objetivo de recuperar condiciones favorables similares a las que se tenían anteriormente, cuando los aranceles eran inexistentes y México mantenía una posición privilegiada como proveedor de Estados Unidos, particularmente en el sector metalmecánico y manufacturero.
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Sobre el panorama general, la dirigente empresarial consideró que aún existe margen para que Estados Unidos modifique su postura, por lo que enfatizó la necesidad de que México actúe con estrategia y habilidad en el proceso de negociación.
Reconoció que, si bien los factores que impactan directamente a la cadena de proveeduría y a la industria automotriz son relevantes, también existen otros elementos que el país puede utilizar a su favor durante las conversaciones.
En ese sentido, mencionó al sector energético como una de las cartas que podrían influir en el desarrollo de las negociaciones, al considerar que una mayor apertura hacia la iniciativa privada podría convertirse en un punto de interés para Estados Unidos.
Finalmente, subrayó la importancia de mantener la atención en este proceso y confió en que se logre un resultado positivo para el país, siempre que se conduzcan las negociaciones con nivel y precisión.