El gasto por el regreso a clases no termina con la compra de útiles, uniformes y zapatos; para las familias también representa el volver a hacer cuentas cada mañana destinadas a los traslados de casa a escuela, y viceversa.
Para ello, el transporte público se convierte en un aliado, pues representa quizá uno de los gastos menores, pero que a lo largo de la semana se convierte en un gasto importante que pega a los bolsillos.
Ya sea en pasajes de camión, viajes en taxi o servicios de plataformas digitales, o en gasolina, volver a clases tiene un costo oculto necesario para no perder la oportunidad de impulsar los estudios de los hijos.
En un sondeo realizado por EL UNIVERSAL, madres y padres de familia coinciden en que el traslado diario representa un desembolso que muchas veces pasa a segundo plano cuando se prepara el presupuesto para el regreso a clases, pero que termina pesando conforme avanzan los días.
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Para algunas familias, llevar y recoger a sus hijos puede implicar hasta cuatro pasajes de transporte público en un solo día, dependiendo de las rutas y de si es necesario realizar más de un traslado.
“Son cuatro camiones diarios, dos para llevarlos y dos para recogerlos”, fue una de las situaciones compartidas durante el sondeo, en el que las familias señalaron que este gasto se vuelve inevitable durante todo el ciclo escolar.
Quienes no utilizan transporte público, recurren al taxi o a los diferentes servicios de plataformas digitales, por comodidad o para trasladar a sus hijos con mayor rapidez cuando los horarios se complican o las distancias vuelven poco viable el uso del camión.
"En Uber gastamos hasta 200 pedos diarios", comentó una madre de familia.
El gasto cambia para quienes utilizan automóvil particular, pero no desaparece. En estos casos, la gasolina se convierte en el desembolso cotidiano, especialmente cuando hay que realizar varios recorridos entre el hogar, la escuela y el trabajo.
El movimiento relacionado con el regreso a clases también comenzó a notarse en las estaciones de servicio.
Un despachador de gasolina consultado señaló que desde el domingo por la noche comenzó a observarse mayor movimiento de madres y padres de familia que acudieron a llenar los tanques de sus vehículos antes de iniciar nuevamente la rutina escolar.
De acuerdo con el trabajador, algunas personas prefirieron llegar a cargar combustible desde esa noche para comenzar la semana con el tanque lleno y evitar contratiempos durante el primer día de clases.
"Han estado viniendo varias familias y llenan el tanque, siempre es así en el regreso a clases, comentó un despachador de gasolina.
Y es que, para quienes llevan a sus hijos en automóvil, el regreso a las aulas significa retomar una rutina de traslados que se repite de lunes a viernes: salir de casa, dejar a los estudiantes, acudir al trabajo y posteriormente regresar por ellos.
Así, mientras los gastos de útiles y uniformes suelen concentrarse en los días previos al inicio del ciclo escolar, el transporte se convierte en una cuenta que permanece abierta durante todo el año.
Para las familias que utilizan camión, cada pasaje suma; para quienes recurren al taxi o a plataformas digitales, cada viaje representa un desembolso mayor, mientras que quienes usan automóvil deben contemplar el combustible y el desgaste del vehículo.