La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Imelda Elizalde, delineó un panorama de desafíos para el sector exportador mexicano: ajustes normativos, transformación digital pendiente y demoras en aduanas que impactan directamente en costos y tiempos de la cadena de suministro.

La dirigente empresarial señaló que el entorno actual impone exigencias concretas a la industria, particularmente por la normatividad que incide en procesos productivos, la reforma laboral y diversas iniciativas legislativas en discusión.

“Hay un trabajo profundo por hacer para que estos cambios no erosionen la competitividad”, sostuvo, al advertir que modificar esquemas vigentes puede repercutir en la estructura de costos y, por ende, en la productividad.

Elizalde subrayó que el reto no es sólo adaptarse, sino hacerlo sin perder el estándar que las empresas mexicanas buscan mantener frente a mercados internacionales.

“Es ahí donde se requiere atención puntual”, afirmó, al referirse al equilibrio entre actualización normativa y eficiencia operativa.

Necesario, integrar tecnologías

A su juicio, si México pretende sostener una cadena productiva de alto valor equiparable a la del primer mundo necesita compañías que hayan integrado tecnologías y sistemas avanzados.

“La adopción tecnológica es clave para competir”, enfatizó y consideró que este componente será determinante dentro de los acuerdos de libre comercio.

En paralelo, la presidenta de Canacintra insistió en la urgencia de fortalecer la mejora regulatoria.

Agilizar trámites, dijo, no es un asunto menor: cada día que se pierde en procesos administrativos representa un costo financiero.

“El tiempo, traducido en negocio, es dinero”, puntualizó, al advertir que la tramitología excesiva resta dinamismo a las empresas.

¿Qué se requiere para cumplir con los estándares?

Sobre el frente de las importaciones, la presidenta de Canacintra explicó que a nivel nacional se analiza la sustitución de productos y servicios que hoy se adquieren en el extranjero, pero que podrían fabricarse en el país.

La interrogante, añadió, es qué requieren las compañías mexicanas para cumplir con los estándares que exigen los clientes y convertirse en proveedores competitivos.

Se trata, dijo Imelda Elizalde, de un trabajo de fondo en el que participan diversos organismos.

Modificación de ley aduanera dejó impacto

En cuanto a la reciente modificación en la ley aduanera, reconoció que el impacto ha sido significativo en los tiempos logísticos.

Filas prolongadas tanto para la salida como para la entrada de mercancías han alterado la velocidad con la que operaba la cadena de suministro.

La dirigente empresarial indicó que estos cambios ya se evalúan por su efecto en costos y eficiencia.

En síntesis, la industria enfrenta una encrucijada: adaptarse a nuevas reglas, acelerar su transformación digital y recuperar fluidez logística, todo sin sacrificar la competitividad que sostiene su presencia en los mercados internacionales.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]