Empresas potosinas de los sectores automotriz, minero, agroindustrial, de servicios y salud podrían convertirse en proveedoras de grandes compañías mediante un programa que contempla reunir hasta 3 mil 300 millones de pesos para impulsar la sustitución de importaciones en San Luis Potosí.
Manuel Galván, presidente del Clúster Médico de San Luis Potosí, explicó que la propuesta surgió de los trabajos de la Red de Vinculación, organismo que desde hace 14 años reúne a empresarios, instituciones académicas y organismos empresariales para generar proyectos conjuntos.
Detalló que actualmente se busca renovar esta colaboración y enfocarla en las necesidades que enfrenta la industria ante los cambios en el entorno internacional.
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El proyecto contempla la creación de tres fideicomisos, cuyos recursos serían destinados exclusivamente al programa denominado Fondo de Internacionalización y Sustitución de Importaciones.
Galván señaló que en la conformación del esquema participarían dos bancos privados y Bancomext, institución con la que se trabaja para estructurar los mecanismos de financiamiento.
El anuncio de estas instituciones, adelantó, se prevé para finales de septiembre.
La intención es que empresas que ya operan en San Luis Potosí puedan desarrollar la capacidad necesaria para sustituir insumos que actualmente son adquiridos en otros países por las llamadas empresas tractoras.
Es decir, que en lugar de que una compañía tenga que recurrir a un proveedor extranjero para obtener un insumo, una pieza o un producto semiterminado que requiere para completar sus procesos, pueda encontrar ese suministro dentro del estado.
El presidente del clúster medico señaló que para incorporarse, las empresas interesadas deberán acercarse a la Red de Vinculación, ya que existe una base de datos de compañías que han mostrado interés en sustituir determinadas importaciones, así como un registro de posibles proveedores que podrían atender esas necesidades.
Galván aclaró que no se trata de un programa abierto para cualquier empresa, pues los participantes deberán contar con las capacidades necesarias para cumplir con los requerimientos de los proyectos que se les asignen.
Uno de los elementos que, dijo, dará certidumbre a las compañías proveedoras será la existencia de contratos que garanticen la compra de los insumos, productos semiterminados o terminados que lleguen a desarrollar.
El financiamiento, agregó, tendría distintas posibilidades de uso.
Las empresas podrían recurrir a los recursos tanto para resolver necesidades de capital de trabajo y pasivos de corto plazo, como para realizar inversiones de largo plazo.
La intención es que las compañías puedan fortalecer su capacidad productiva y competir con proveedores de otros países, al mismo tiempo que una mayor parte del valor de las operaciones permanezca en México.
Galván sostuvo que el proyecto busca que San Luis Potosí se convierta en el punto de partida de este esquema de sustitución de importaciones, para posteriormente llevarlo a otras entidades del país.
La propuesta también responde a un escenario internacional marcado por cambios en las reglas comerciales y un aumento de aranceles relacionado con el cumplimiento de las reglas de origen.
Ante esta situación, señaló, el objetivo es fortalecer a la industria local y nacional para reducir la dependencia de proveedores extranjeros y aprovechar las condiciones comerciales que México mantiene con otros países.