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Daniela Tarazona: “Quería indagar más allá de los límites para saber de qué manera se constituía el mundo”

La narradora y ensayista, reconocida como uno de los 25 secretos literarios de América Latina habla sobre su novela El beso de la liebre y sobre su admiración por la mítica Clarice Lispector
Daniela Tarazona: “Quería indagar más allá de los límites, de la muerte de una heroína, para saber de qué manera se constituía el mundo”
Foto: Yvonne Venegas
12/04/2020
12:04
Alex Reyes
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Daniela Tarazona (Ciudad de México, 1975), narradora y ensayista contemporánea, fue finalista del premio Las Américas (Puerto Rico) en 2013 por su novela El beso de la liebre. Es, además, reconocida como uno de los 25 secretos literarios de América Latina, distinción que se le otorgó en el marco de la Feria Internacional del Libro Guadalajara 2013.

Pese a estos momentos de contingencia, Tarazona me concedió una entrevista en la que hablamos sobre su novela El beso de la liebre publicada por Alfaguara, pero también sobre cómo ha sido para ella asumirse como escritora, sobre su admiración por la mítica Clarice Lispector y temas recurrentes en este mundo literario al que ahora pertenece. Una entrevista que evidencia el talento y gallardía de una escritora entregada a la literatura.

Pregunta: Daniela, ¿en qué momento decides asumir tu carrera como escritora?

Respuesta: No sucedió hace mucho tiempo. En realidad, es algo contra lo que he combatido: asumirme como escritora. No soy muy productiva, tampoco rápida. En todo caso, me asumo como escritora lenta y poco actual. Quizá fue después de comenzar la escritura de mi tercera novela (aún inédita, pero terminada), cuando pensé que podría dedicar mayor tiempo a escribir y tomarlo más en serio. Sin embargo, escribo poco, sólo en los momentos en que me lo permito, esto respecto a los textos de ficción, porque sí tengo colaboraciones recurrentes en la revista Este País y en Literal Magazine, por ejemplo. Escribo cuando quiero y si no me gusta lo que va saliendo, lo dejo y regreso después. No me empecino.

P: En El beso de la liebre compartes una historia mediada por el heroísmo y la tragedia, introduces a Hipólita Thompson en medio de una hecatombe ineludible, un personaje con inquietudes y cualidades inusitadas, ¿Cómo se gestó esta novela tan compleja?

R: La verdad no sé responder cómo se gestó. Adivino que pudo deberse a que yo misma atravesaba un umbral en la vida. Todo se desajustó alrededor mío y no me di cuenta de las dimensiones de tantos cambios hasta mucho tiempo después. Luego ignoramos si cambiamos nosotros, el entorno o ambos. Lo que sí sé es que quería escribir una novela que pusiera en entredicho la noción de víctima. Quería indagar más allá de los límites, más allá de la muerte de la heroína para saber de qué manera se constituía el mundo y la identidad de ella, de nueva cuenta, tras sufrir múltiples desgracias. Para eso tomé ideas, imágenes, algunas fórmulas de la literatura de caballería, de los mitos y de los cómics. 

P: Es una novela que aborda la inmortalidad, una virtud que en los clásicos resultaba prodigioso, aunque para Hipólita resulte ahora forzado, ya que reluce su deseo implacable de no serlo. ¿De dónde viene la idea de crear un personaje femenino que, sin desearlo, también se convierte en heroína?

R: Del deseo de probar la heroicidad femenina, desde luego. 

P: ¿Crees que exista en ti una predilección por el género fantástico?

R: No lo sé. Me gusta escribir en las orillas de las situaciones o llevarlas más allá de lo que podría observarse como "fronterizo" en el mundo y la construcción de la psicología de los personajes. Ya lo que resulta después no depende, para mí, de procurar un género, sino de ser consecuente con los asuntos que elijo tratar en mis textos de ficción. 

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Foto: Yvonne Venegas

P: Tomando en cuenta la admiración que, deduzco, tienes por Clarice Lispector, ¿ha influido en tu producción literaria?

R: Sí, definitivamente. Lispector fue el tema de mi tesis de licenciatura. La primera vez que la leí me dejó estupefacta. No me había encontrado con una voz como la de ella. Pero no se trata, tampoco, de una obra que quisiera imitar porque sé que no tengo, ni de lejos, las cualidades y la inteligencia suprema que tuvo ella. Es una voz que me acompaña, como una madre literaria que me da señas para ir por un camino o dejar otro. 

P: ¿Cómo fue el proceso de escribir sobre una mujer cuyo talento pasó desapercibido durante tantos años? ¿Será acaso que con el paso del tiempo la obra de Lispector ha reclamado su lugar?

R: Cuando la estudiábamos era muy difícil encontrar libros suyos, creo que existía un problema de derechos (a mediados de los años noventa). Sin embargo, pasó desapercibida para un gran número de lectores, pero Lispector fue reconocida en su momento y, al paso del tiempo, por lectores devotos. Lo que ha ocurrido en los últimos años es que ha sumado un número mayor de lectores y, algo que no me gusta tanto, ha adquirido un halo de personaje irreal. Ella era sumamente discreta con su vida personal, e incluso con su obra, pues dio pocas entrevistas a lo largo de su vida. No sé qué pensaría sobre esa consagración masiva que ha adquirido recientemente. 

P: En la actualidad, ¿consideras que la literatura escrita por mujeres esté tomando fuerza?

R: Sí, claro. La potencia de la escritura de autoras es evidente hoy. Existen muchas escritoras en Latinoamérica que son originales, osadas y que entregan libros fabulosos a los lectores. Pienso que es un buen momento. 

P: Si tuvieras la oportunidad de escribir un libro de la historia, ¿Cuál sería?

R: Es probable que me hubiera gustado escribir El maravilloso mago de Oz, de Lyman Frank Baum. Lo leí varias veces en mi paso a la adolescencia y me encantaba.

P: Dentro de Latinoamérica existen grandes autoras y autores clásicos y contemporáneos, sus nombres resuenan siempre en las librerías y abarcan los escaparates de novedades. ¿Eres de las personas que se guía por la literatura hispana o recurres a autores de otras nacionalidades?

R: No soy ordenada en mis elecciones. Recurro unas veces a las recomendaciones de personas que considero lectores críticos, otras veces, elijo los libros por los temas o porque estoy investigando algo para escribir que se relaciona con ellos. Pienso que cada quien debe leer lo que quiera y lo que le sea más fructífero de un modo muy personal. No hay listas de libros o novedades que deban leerse. Al menos a mí no me interesa leer de esa manera. 

P: Por último, Toni Morrión decía “Si hay un libro que deseas leer, pero aún no ha sido escrito, debes escribirlo”. ¿Hay un libro que desees leer para este 2020?

R: Me gustaría leer un libro de ciencia ficción de la nueva era, que mezclara vacas locas con gripe aviar y pandemias en medio de supermercados repletos de productos. Un libro en donde se enfermaran las cajas de cereal y las escobas. Me gustaría que fuera a la manera de La carretera, de Cormac McCarthy. Algo sobre el fin de un mundo y el principio del alma humana, pero ese libro ya lo estamos viviendo...

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