La noche de este martes, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) volvió a encontrarse con el dolor.
Alrededor de las 7:00 de la noche, decenas de estudiantes de distintas facultades se reunieron en las inmediaciones del campus para recordar a su compañero, quien perdió la vida durante la mañana al interior de las instalaciones.
Sin consignas, sin ruido y prácticamente en silencio, los jóvenes llegaron con veladoras y flores. Algunos se tomaron de las manos, otros inclinaron la cabeza y, juntos, comenzaron a dedicar oraciones en memoria del estudiante.
El ambiente era distinto al de cualquier otra noche en la Universidad. Se respiraba tristeza, tensión y desconcierto.
Algunos alumnos se abrazaban y buscaban consuelo entre sus propios compañeros. Otros permanecían en silencio, simplemente acompañando el momento.
Este martes, para la comunidad universitaria fue sacudida no solamente por la muerte de una estudiante.
Pues este día tuvieron que despedir aun compañero, un amigo, un hijo. Y esa ausencia comenzó a sentirse en los pasillos, en las aulas y entre quienes compartieron parte de su vida universitaria con él.
Conforme avanzó la noche, los estudiantes permanecieron reunidos para despedirlo. Cerca de las 8:00 de la noche, algunos comenzaron a ingresar nuevamente a las inmediaciones de la Facultad de Ingeniería, cerca de la torre, para colocar veladoras y flores como una última muestra de cariño y respeto.
La UASLP se sintió diferente este martes. En medio de las aulas, los edificios y los espacios que habitualmente están llenos de estudiantes, quedó una ausencia que difícilmente podrá pasar desapercibida.