[Publicidad]
A través de la campaña "#UnVestidoXAmor", Melisa Rangel, potosina originaria del municipio de Venado, entregó despensas a personas en situación de calle y condiciones vulnerables que habitan en comunidades cercanas a Venado.
Con su iniciativa, que promovió en redes sociales, puso a la venta los vestidos que en su momento utilizó en eventos especiales para así poder conseguir dinero y comprar las despensas para que más de 13 familias venadenses puedan disfrutar de una cena más basta este fin de año.
"Busqué una forma rápida para generar un ingreso este año que me permitiera reunir dinero e invertir en lo más bello, ayudar al prójimo. Así que saqué los vestidos que amé con el corazón en su momento y que les servirán a otras mujeres a lucir hermosas. Así con lo recaudado podía ayudar a otras personas con lo primordial", comentó.
En esta labor altruísta su esposo también participó, pues la misma cantidad del monto total de los vestidos que puso a la venta, él le igualó la cifra para que se pudieran adquirir más productos escenciales para apoyar a las y los venadenses que lo requerían.

Además de esta acción humanitaria, cada año Melisa realiza diferentes campañas para poder recolectar juguetes o comida para regalarlos a los niños, adultos mayores y personas en situación de calle que lo necesiten de los de Venado y San Luis Potosí.
Sin embargo, su altruísmo, según precisó, nació desde el 2018, cuando con sus amigos y familiares originarios de Venado realizaron la campaña "Fuerza Venado" en dónde lograron llenar un camión con víveres para apoyar a las y los ciudadanos afectados por la granizada en Monterrey, Nuevo León.

[Publicidad]
Más información

Tendencias
Atlético de San Luis Femenil, obligado a ganar ante Monterrey

Seguridad
Falta de valores y no bajos sueldos provoca que policías municipales se involucren en actividades delincuenciales: SSPC

Metrópoli
Galindo descarta crisis de agua en la capital de SLP; presas están arriba del 80%, reporta

Estado
Ricardo Gallardo conmemora el Día de la Lengua Materna; 230 mil potosinos preservan idiomas originarios



