A las 12:00 del mediodía, los celulares de miles de potosinos comenzaron a sonar y vibrar al mismo tiempo.
No se trató de una emergencia real: fue la señal que marcó el inicio del Segundo Simulacro Nacional 2026, ejercicio con el que autoridades y población pusieron a prueba sus protocolos de actuación ante un eventual sismo.
En San Luis Potosí, los 59 municipios fueron convocados a participar en la jornada, bajo una hipótesis de movimiento telúrico con epicentro en Allende, Nuevo León, de magnitud 5.2.
La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) informó previamente que los ayuntamientos ya contaban con los lineamientos y la logística para desarrollar el ejercicio.
La jornada también alcanzó a instituciones educativas y espacios de trabajo de la capital potosina.
Entre ellos se encontraban comunidades universitarias como la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), UNID y la Universidad Politécnica de San Luis Potosí, (UPSLP), donde se realizaron ejercicios relacionados con la prevención y respuesta ante emergencias.
Uno de los elementos que llamó la atención durante este simulacro fue el alertamiento a través de telefonía celular.
A la hora establecida, los teléfonos recibieron el mensaje de alerta acompañado de sonido y vibración, como parte del sistema de alertamiento implementado para el ejercicio.
La intención fue que la población identificara el sonido y supiera que, ante una emergencia real, esa señal puede representar el inicio de una evacuación o de la aplicación de medidas de protección.
En los inmuebles participantes se pusieron en práctica distintos procedimientos de seguridad: identificación de la emergencia, activación de alarmas, evacuación ordenada, concentración en puntos de reunión y revisión de las instalaciones.