Comer enchiladas es una experiencia diferente en cada lugar del país, si alguna vez probaste las enchiladas potosinas, seguramente quedaste atrapado por la mezcla de sabores que deleitaban a tu paladar, ¿quieres saber qué ingredientes lleva este platillo típico de San Luis Potosí y cuál es su historia? aquí te lo platicamos.
Las enchiladas potosinas son características por su color entre rojo y anaranjado, se trata de tortillas de maíz que se rellenan con queso y acompañan, generalmente, con lechuga, queso y crema, lo que resalta aún más su sabor.
El secreto de su color y sabor radica en la mezcla de chiles con las que se prepara la masa y el relleno de las enchiladas, teniendo como ingrediente principal al chile guajillo, que es el que le da la tonalidad rojiza a la tortilla de maíz.
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El plato tradicional consiste básicamente en cuatro pasos: la preparación de dos salsas, la preparación de la masa, la elaboración de las enchiladas rellenas en comal y finalmente freírlas en aceite.
Finalmente se sirven acompañadas con alguna ensalada que puede ser de lechuga o col, jitomate y aguacate; se le puede espolvorear queso y crema para realzar el sabor.
En algunas ocasiones varía la forma de preparación y la presentación, puedes encontrar las enchiladas potosinas rellenas de papas con chorizo y presentadas en forma de taco; sin embargo el elemento característico y principal de este platillo siempre resultará la tortilla colorada con el auténtico sabor ligeramente picosito que le brinda el chile guajillo a la masa.
Las enchiladas potosinas son un platillo típico de la región metropolitana de San Luis Potosí.
Se dice que surgió en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, en 1919, cuando la señora Cristina Jalomo comenzó a vender este platillo.
Según los relatos, aquel invento surgió a raíz de un accidente, cuando la mujer, que se dedicaba a la venta de tortillas hechas a mano, llevó a moler su nixtamal a un molino donde previamente se habían molido chiles para mole y su masa salió rojiza y con sabor a chile.
Pese a su molestia, la señora Cristina elaboró sus tortillas como de costumbre y el sabor fue del agrado tanto de su familia como de sus clientes. La mujer continuó preparando la masa de esta forma y sus tortillas rojizas se volvieron uno de los productos de los favoritos.
Más adelante comenzó a preparar quesadillas con la masa enchilada a sus hijos y a estos les gustó tanto, que decidió agregarlo a su catálogo de productos hechos a mano; para su sorpresa el antojito fue todo un éxito.
Su receta se transmitió a las nuevas generaciones de su familia, y fueron sus hijas quienes se encargaron de mejorarla y consolidarla con el nombre que actualmente se le conoce, como: “enchiladas potosinas”.