¿Sabías que en San Luis Potosí existe un pueblo que vive de su propia historia? Es como un pueblo fantasma que parece haberse detenido en el tiempo y actualmente es uno de los lugares preferidos por los visitantes para explorar y practicar el turismo de aventura.
El nombre de este interesante lugar es Cerro de San Pedro, aquí te contamos su historia y por qué lo tienes que conocer.
Cerro de San Pedro es un pueblo situado en el municipio homónimo, a unos 30 minutos de la capital de San Luis Potosí.
Debe su nombre a un cerro que había en ese lugar pero que actualmente ya no existe, en vez de ello la localidad se caracteriza por un enorme socavón a las orillas del pequeño poblado.
Este pueblo guarda una historia de más de 500 años de antigüedad. Según los registros y relatos de sus habitantes, el cerro que existía ahí fue muy conocido y explotado desde la época virreinal por contener oro, plata, manganeso, mercurio, plomo y cobre. Sus habitantes eran una población que se dedicaba a la minería impulsada por diferentes empresas mineras.
No obstante, la actividad irracional de estas compañías fueron provocando el hundimiento del enorme cerro de manera gradual, razón por la que la población empezó a dejar el lugar hasta convertirse en un pueblo abandonado.
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El poblado sufrió diversos conflictos sociales con las compañías mineras que explotan la zona, pero sus minas aún contenían minerales.
Fue alrededor del año 2000 que la Minera San Xavier, una empresa canadiense, consiguió los permisos de las autoridades municipales y federales mexicanas para extraer lo que quedaba en las minas.
Para ello durante varios años realizó actividad minera a cielo abierto, empleando alrededor de 25 toneladas de explosivos diariamente, y provocando así un profundo socavón en donde antes se encontraba el enorme cerro.
Aunque gran parte de sus habitantes abandonó el lugar, Cerro de San Pedro aún cuenta con una escasa población. Las casas de estilo antiguo, con calles y escenarios revestidos de piedra dan testimonio de la actividad minera que se realizaba en ese lugar.
Por su historia y la belleza de sus construcciones antiguas es un sitio que muchas personas deciden visitar.
Actualmente los pobladores de Cerro de San Pedro lo han convertido en un destino turístico instalando una enorme tirolesa de unos 150 metros de altura y más de 600 metros de longitud que atraviesa el enorme agujero, además cuenta con establecimientos de alimentos y miradores para contemplar el paisaje.