Como un tesoro bien guardado en la memoria colectiva de San Luis potosí es como se conservan los ratos de diversión que niñas y niños de las décadas de los 60's pasaban disfrutando del agua en la famosa Pila de Don Ramón.
Pero, aún más que los buenos ratos de diversión, aquellos niños que hoy son adultos, en su mayoría de la tercera edad, recuerdan con cariño el espíritu generoso del hombre que, sin esperar nada a cambio, les permitió tener la mejor infancia de sus vidas nadando en su pileta.
Según lo cuenta en entrevista el señor Gabriel Gómez, hijo del ilustre vecino potosino, la “Pila de Don Ramón” originalmente fue una pileta que se utilizaba para regar los sembradíos de las parcelas del señor Ramón Gómez.
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Esta “pila” tenía una dimensión de 20 por tres metros, lo suficientemente espaciosa como para que los niños y jóvenes pudieran disfrutar del agua en época de calor.
En un acto de servicio a la comunidad, don Ramón, permitió que su pileta fuera de acceso a todos aquellos niños y jóvenes de escasos recursos que quisieran nadar allí, ya que para ese tiempo no existían muchas albercas en la zona.
Su finalidad, en primer lugar, era permitir que los pequeños de escasos recursos pudieran disfrutar del agua en esta pequeña especie de alberca y también abrir la oportunidad para que los jovencitos tuvieran una distracción sana que los alejara de los “vicios”, según lo relata su hijo.
Pero la labor del potosino fue más allá de permitir el acceso a la alberca, pues, don Ramón también les enseñaba a los jovencitos a nadar. Gracias a ello, de este lugar salieron nadadores que posteriormente se dedicaron a formarse como entrenadores de natación.
Luego de su muerte a los 77 años, el 2 de enero de 1982, su hijo, el señor Gabriel Gómez continuó con el legado altruista de su padre invitando a los niños y niñas de primaria que desearan nadar en la alberca, a que pudieran hacerlo de forma totalmente gratuita.
Luego de que la Pila de Don Ramón llegara al final de su vida útil, los pobladores de este lugar solicitaron a las autoridades la creación de una alberca como un espacio de esparcimiento para las familias de esa zona, quienes ya se habían acostumbrado a pasar buenos momentos en el agua.
Es por ello que en 2017 las autoridades decidieron construir lo que actualmente es el Centro Acuático de Montecillo, comúnmente conocido como la “alberca de Montecillo”
Este espacio público cuenta con personal certificado para impartir clases de natación a quienes acuden y se ha convertido en el sitio recreativo preferido tanto de niños, jóvenes y adultos de la capital potosina, sucediendo a la alberca comunitaria que inició el señor Ramón Gómez.
El Centro Acuático Montecillo está ubicado en la actual calle Insurgentes, colonia Azteca Norte, en la capital de San Luis Potosí.