En el marco del aniversario de su natalicio, Julián Carrillo Trujillo fue recordado como una de las figuras más audaces e influyentes de la música mexicana, cuyo pensamiento revolucionario transformó la manera de entender y crear el sonido.
Nacido el 28 de enero de 1875, el compositor potosino dedicó su vida a la exploración científica y artística de la música, dando origen a la teoría del Sonido 13.
Carrillo fue compositor, violinista, director de orquesta y teórico musical. Su inquietud lo llevó a cuestionar la escala tradicional de doce sonidos, descubriendo que entre cada nota existían múltiples divisiones posibles.
A partir de este hallazgo desarrolló un sistema musical que amplió las fronteras de la composición y lo colocó como pionero de la música experimental a nivel internacional.
Lee: Imelda Elizalde asume la presidencia de la Alianza Empresarial en San Luis Potosí
Para probar su teoría, diseñó instrumentos especiales capaces de producir microtonos, entre ellos los llamados pianos metamorfoseadores, con los que fue posible interpretar obras inéditas y hacer audible el Sonido 13, consolidando así su aportación a la música universal.
Durante la conmemoración de su natalicio se llevaron a cabo diversas actividades culturales, entre ellas un acto solemne con guardia de honor, así como la inauguración de la exposición documental “Los planos de los pianos metamorfoseadores”, que permite conocer el rigor técnico y la visión innovadora del compositor.
Cabe recordar que en octubre del 2025 la colección de pianos metamorfoseadores “Sonido 13” y sus planos técnicos fueron declarados Patrimonio Cultural Material del Estado.
Esta declaratoria resalta la importancia histórica, social y artística del legado físico e instrumental de Julián Carrillo.
Los instrumentos y documentos técnicos quedaron bajo esquemas de conservación y curaduría especializados, aplicando prácticas de protección establecidas por la Secretaría de Cultura, con el fin de garantizar su preservación en condiciones óptimas y su adecuada exhibición al público.
De acuerdo con el decreto, cualquier intervención o restauración deberá ser realizada exclusivamente por personal especializado, con un registro detallado de cada proceso.