Además de paisajes impresionantes, San Luis Potosí es sorprendente por su riqueza cultural, pues cuenta con sitios arqueológicos que son testigos de su historia e identidad, ese es el caso de las ruinas de Jopoy, un sitio poco conocido en la Huasteca Potosina.
Las ruinas de Jopoy y el ex convento de San Juan Bautista, ubicadas en el municipio de Coxcatlán, son de las primeras construcciones que se tiene registro en la zona de la Huasteca de San Luis Potosí y que datan de la época de la conquista española.
Las ruinas de Jopoy son restos de una construcción erigida en 1522 por los conquistadores españoles que acompañaron a Hernán Cortés en una zona reconocida por los mexicas como Huaxtecapan, el lugar donde habitaban los huastecos.
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Se trata de una construcción rectangular construida de piedra con grandes arcos, un distintivo arquitectónico de la época del siglo XVI.
De acuerdo con los lugareños, esta construcción que abarca una superficie de unos 350 metros cuadrados, fue la primera ermita construida por ordenes directas del conquistador español.
El área donde actualmente se ubican estos vestigios, en la comunidad de Amaxac, fue donada por los lugareños para ser utilizada como panteón para las localidades cercanas.
La iglesia de San Juan Bautista de Coxcatlán es considerada como la iglesia más antigua de la Huasteca Potosina, construida simultáneamente a las ruinas de Jopoy, entre 1522 y 1523 por órdenes de Hernán Cortés.
Esta iglesia, de estilo plateresco, cuenta con un exconvento en el que se puede notar el mismo estilo que las ruinas de Jopoy: paredes de piedra colocadas una a una, con grandes ventanales en forma de arco.
De acuerdo con la Secretaría de Turismo de Coxcatlán, para realizar estas construcciones los huastecos tuvieron que caminar largas distancias, sometidos por los españoles, para acarrear piedra por piedra que posteriormente pegaron entre sí con una mezcla de conchas de mar trituradas.
Las ruinas de Jopoy en Coxcatlán pueden visitarse de forma libre, aunque la temporada en la que hay más gente y ambiente festivo es el 1 y 2 de noviembre durante la festividad del Día de Muertos, ya que es cuando los lugareños acostumbran a convivir con sus “fieles difuntos”.
Coxcatlán no sólo es un sitio con gran valor histórico, sino que, al ser parte de la Huasteca Potosina, también cuenta con bellos rincones naturales ideales para un paseo al aire libre o darse un remojón.
En Coxcatlán puedes visitar La Cascada en el Rancho El Zapote, a unos 11 minutos de la cabecera municipal, y la Poza de Rosendo, en la localidad de Atlapa.
En ambos sitios podrás disfrutar de caminatas en los bellos parajes que rodean a las caídas de agua.
Además, en Coxcatlán puedes disfrutar de la gastronomía Huasteca, como son los tamales de hoja de plátano, zacahuil y las enchiladas huastecas.