Frente al Santuario de Guadalupe de San Luis Potosí, un árbol comenzó a adquirir un significado distinto.
Sus ramas fueron utilizadas para colocar fichas de búsqueda de personas desaparecidas, convirtiéndose en un espacio de memoria y homenaje que el colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros nombró como “El Árbol de la Memoria”.
La intervención se realizó el pasado 31 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, como una forma de mantener presentes a quienes continúan siendo buscados por sus familias.
Para el colectivo, el árbol representa mucho más que un lugar donde colocar una ficha de búsqueda.
Su significado parte de recordar que detrás de cada fotografía existe una persona, una historia y una vida que continúa presente en la memoria de quienes esperan encontrarla.
“Las personas desaparecidas no son solamente una fotografía pegada en la pared”, señaló el colectivo en su mensaje.
“Son también una risa, una voz, una comida favorita, una canción, un abrazo, un cumpleaños y un sueño”.
Por ello, cada ficha colocada entre las ramas representa una historia que, consideran, nadie tiene derecho a borrar.
Voz y Dignidad por los Nuestros también dio al árbol un sentido de resistencia. En su mensaje, señalaron que “buscar es amar, nombrar es resistir y recordar es una forma de luchar contra el silencio”.
Según el mensaje, la imagen del árbol también adquiere un significado simbólico para quienes participan en la búsqueda.
Pues de acuerdo con el propio colectivo, las ramas que se mueven con el viento son asociadas por el colectivo con los nombres y las historias de quienes permanecen ausentes, como si cada movimiento recordara que siguen siendo esperados.
Según señalaron, el mensaje colocado alrededor de este memorial resume el pensar del colectivo: “No están olvidados, no están solos, les seguimos buscando”.