Lo que antes parecía impensable, hoy es una realidad cada vez más presente, personas con discapacidad auditiva disfrutando de conciertos en vivo de forma plena.

En el, la inclusión se ha convertido en uno de los ejes más destacados.

A través de intérpretes en Lengua de Señas Mexicana, los espectáculos musicales han logrado romper barreras, permitiendo que más personas se conecten con la música desde una perspectiva distinta.

Foto: Especial
Foto: Especial

Este año, uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que algunas de las intérpretes también son personas sordas, lo que ha fortalecido la accesibilidad y la representación dentro de los eventos.

Su participación ha sido clave en escenarios como la Plaza de Aranzazú, donde durante el concierto del grupo Gente de Zona lograron transmitir la energía del espectáculo a través de la expresión corporal, acercando la experiencia musical a quienes no pueden escucharla de manera convencional.

A esta iniciativa se suman los chalecos sensoriales, dispositivos diseñados para transformar el sonido en vibraciones que se perciben en distintas partes del cuerpo, como el pecho, la espalda y la cadera.

Foto: Especial
Foto: Especial

Gracias a esta tecnología, las personas con discapacidad auditiva pueden “sentir” la música, percibiendo ritmos, intensidades y cambios en las canciones.

Estas acciones han convertido al festival en un espacio más incluyente, por lo que el San Luis en primavera se ha convertido en un espacio donde la música se puede “vivir” de otra forma.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]