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Padres de familia de la escuela primaria “Lic. Benito Juárez”, ubicada en la colonia Himno Nacional, se manifestaron afuera del plantel para denunciar presuntas irregularidades administrativas y de trato que atribuyen a la directora de la escuela, Laura Álvarez Rodríguez, así como solicitar su retiro del cargo.
Aseguraron que, desde su llegada, se han presentado decisiones y actitudes que han deteriorado la convivencia escolar y el desarrollo académico de niñas y niños.
Entre los señalamientos expuestos por la comunidad escolar se mencionó que la participación de familiares encargados, en particular abuelos, ha sido restringida, aun cuando son quienes acompañan cotidianamente a los estudiantes.
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Los padres de familia señalaron que, en algunos casos, se les habría impedido tratar asuntos escolares si no acreditan formalmente la tutoría legal, lo que, afirman, ha generado conflictos innecesarios y falta de comunicación.

Uno de los episodios más sensibles, de acuerdo con los manifestantes, ocurrió cuando a una alumna, se le habrían retenido libros de texto por no haber cubierto, hasta ese momento, una cuota de la asociación de padres.
La situación, relataron, obligó a la intervención de representantes de la propia asociación para aclarar que la educación no puede condicionarse a pagos y para frenar lo que calificaron como un acto discriminatorio.
La dirección del plantel, añadieron, negó posteriormente los hechos.
Los inconformes también acusaron una política de puertas cerradas a la participación familiar.

A ello sumaron el presunto manejo discrecional de recursos y mobiliario escolar, incluyendo la entrega de bienes del plantel a un familiar de la directora, sin consulta ni información a la comunidad.
En el plano laboral, padres y docentes señalaron un ambiente de presión, intimidación y trato desproporcionado hacia el personal.
Afirmaron que varios maestros analizan solicitar su cambio de adscripción ante lo que describen como hostigamiento persistente y que las inconformidades no se expresan por temor a represalias.
También denunciaron que recursos destinados a mantenimiento y mejoras habrían sido utilizados para favores o atenciones personales, mientras solicitudes básicas para aulas como cortinas, repisas o equipo, permanecen sin atender.
La comunidad expresó además su preocupación por antecedentes que se atribuyen a la directora en otros centros educativos, relacionados con conflictos laborales y presunto mal manejo de recursos, así como señalamientos públicos previos por acoso laboral.
“Nos duele ver cómo un espacio que históricamente fue seguro y participativo hoy se percibe hostil”, expresaron los papás.
Los padres de familia pidieron la intervención inmediata de la Secretaría de Educación para revisar las quejas, garantizar el bienestar de estudiantes y docentes y restablecer un clima de respeto y colaboración.
Señalaron que su exigencia no es confrontar, sino proteger el derecho a una educación digna y a una comunidad escolar abierta y participativa.
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