Ha pasado un año desde que las tradicionales gorditas ubicadas en la presa de San José de San Luis Potosí fueran retiradas de su lugar habitual debido a recomendaciones de Protección Civil, ante el riesgo latente de deslavamiento y posible derrumbe de rocas en los alrededores de la zona.
La decisión se tomó como una medida preventiva para salvaguardar la integridad tanto de los comerciantes como de los visitantes, luego de que estudios técnicos advirtieran sobre el peligro que representan algunas piedras de gran tamaño con riesgo de desprendimiento.
Sin embargo, luego de meses de incertidumbre sobre el futuro de estos locales este viernes, el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, informó que ya se trabaja en un proyecto de reubicación para las vendedoras.
“Por protección y seguridad, las gorditas de Morales tuvimos que suspender actividad de manera permanente porque hay un riesgo de desmoronamiento de algunas piedras grandes. La universidad nos hizo la recomendación”, declaró el edil.
Galindo Ceballos detalló que el Ayuntamiento se encuentra en la etapa final de mesas de diálogo con las personas que se dedican a la venta de gorditas y adelantó que serán reubicadas en una zona cercana, donde se habilitarán entre ocho y 10 locales para que puedan continuar con su actividad económica.
Asimismo, el alcalde señaló que esta acción forma parte de un proyecto integral para reactivar el paseo a la presa de San José, el cual incluirá espacios como la Casa Colorada, el área de las gorditas así como la nueva biblioteca de la basura, con el objetivo de consolidar el sitio como un espacio público y recreativo para el esparcimiento familiar.
“Vamos a reactivar el paseo a la presa con esto, para que pueda detonarse como un espacio público de paseo dominical”, puntualizó.
Las autoridades municipales reiteraron que la prioridad es la seguridad de la ciudadanía, sin dejar de lado la preservación de las tradicionales gorditas y el impulso a la economía local.