22 / mayo / 2022 | 05:49 hrs.

Desperdicio en Europa: tiran 88 millones de toneladas de comida al año

Es una conducta antiética y una carga económica, señala comisario ante tal desperdicio

Un tiradero de productos en la Central de Abasto de la CDMX (IVÁN STEPHENS)
Mundo 04/01/2018 10:35 El Universal Actualizada 10:35

En la época de la ocupación alemana, la familia de la holandesa Mary Schaalje, quien en ese entonces tenía apenas cinco años, era extremadamente cuidadosa en el manejo de los comestibles, ante su escasez. Siete décadas más tarde, en la próspera Holanda, lo menos que le preocupa a la abuela es que los alimentos lleguen todos los días a la mesa de su hogar.

“Si no se llevan la comida la tiro a la basura, porque no como recalentado”, dice Mary sentada en una mesa redonda en la que abundan restos de verduras cocidas y un par de filetes de rape blanco, aún por preparar.

El comportamiento de la consumidora holandesa hacia los comestibles ilustra un problema que preocupa a las autoridades de la Unión Europea (UE), pues “la pérdida y el desperdicio de alimentos representan un derroche inmoral y antiético de recursos escasos, así como una pesada carga social y económica”, en palabras del comisario Europeo para la Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis.

Según el más reciente cálculo de la Comisión Europea, en los 28 países comunitarios se desperdician cada año 88 millones de toneladas de alimentos, alrededor de 20% del total de los que se producen. Esto equivale a 173 kilogramos por persona y a una pérdida económica estimada en 143 mil millones de euros.

Los alimentos se pierden o se desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria, aunque los hogares son, por mucho, la principal fuente de derroche: alrededor de 53%.

Los más derrochadores. Según una investigación del Institute for European Environmental Policy, fechada en 2013, los más derrochadores de alimentos son los holandeses, con 541 kilogramos (kg) per cápita; los belgas (345 kg), chipriotas (327 kg) y estonios (265%). En tanto que los más cautelosos son los eslovenos, malteses, rumanos, griegos y checos, con niveles per cápita que van de 72 a 81 kg.

La prevención del desperdicio de alimentos ha ido tomando fuerza en la agenda comunitaria desde 2012.

A partir de entonces se han fijado metas vinculantes como reducir —para 2025— 30% de los desperdicios en los sectores manufacturero, minorista, distribución y servicios.

Comentarios