Jartum, Sudán.- Un tribunal de Sudán condenó el sábado al expresidente Omar al-Bashir por lavado de dinero y corrupción y lo sentenció a dos años en un centro de rehabilitación.
Este es el primer fallo de una serie de procesos legales contra al-Bashir, a quien también reclama la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y genocidio por el conflicto de Darfur en la década de 2000.
La condena llega a un año de que manifestantes sudaneses iniciaron una revuelta contra su autoritario gobierno. En sus tres décadas en el poder, Sudán entró a la lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo y su economía se resintió por años de mala gestión y sanciones de Washington.
Al-Bashir está detenido desde abril, cuando el ejército lo derrocó luego de meses de protestas en todo el país. El levantamiento obligó también a los militares a firmar un acuerdo para compartir el poder con civiles.
Según la ley sudanesa, al-Bashir, 75, ingresará a un centro de rehabilitación estatal para mayores condenados por delitos que no acarrean pena de muerte.
Antes de la lectura del fallo, simpatizantes del exmandatario interrumpieron la sesión y fueron expulsados de la sala por las fuerzas de seguridad. Al-Bashir estuvo en la jaula de los acusados, vestido con una túnica tradicional blanca y un turbante. Llegó al Instituto de Ciencia Legal de la capital, Jartum, en una camioneta Land Cruiser blanca entre fuertes medidas de seguridad.
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El expresidente fue acusado antes este año de lavado de dinero, luego de que en su casa se incautaron millones de dólares, euros y libras sudanesas poco después de su marcha del poder.
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