El primer ministro británico, Boris Johnson, declaró el sábado que el Brexit es una "enorme oportunidad económica" que ha sido tratado como "una adversidad climática inminente" bajo su predecesora Theresa May.

En un discurso en Manchester (noroeste), donde prometió nuevas inversiones en las regiones que votaron a favor del BrexitJohnson dijo que intensificará las negociaciones sobre acuerdos comerciales pos-Brexit e implementará puertos francos para impulsar la economía.

"Salir de la Unión Europea es una oportunidad económica masiva para hacer cosas que no nos han permitido hacer durante décadas", aseguró el nuevo primer ministro.
"Cuando la gente votó para salir de la Unión Europea, no estaban votando solo contra Bruselas, sino también contra Londres", dijo.

Johnson prometió dar más poder a las comunidades locales, y reforzar las infraestructuras de telecomunicaciones y de transportes, durante un discurso centrado en asuntos internos.

"Recuperar el control no solo se aplica a que Westminster recupere su soberanía de la UE, significa que nuestros pueblos, condados y ciudades se vuelvan más autónomos", añadió.

Preguntado sobre las negociaciones del BrexitJohnson afirmó que estaba dispuesto a comprometerse con los socios de la UE, pero solo si se retiraba la salvaguarda irlandesa del actual acuerdo de divorcio concluido por May.

La salvaguarda es una disposición clave destinada a evitar la reimposición de controles en la frontera entre la provincia británica de Irlanda del Norte y su vecina la República de Irlanda tras el Brexit.

"El enfoque del gobierno de Reino Unido no es dejar de comprometerse ni ser distante, ni esperar que vengan a nosotros. Vamos a intentar resolver este problema", indicó.
"No podemos hacerlo mientras esa antidemocrática salvaguarda, esa salvaguarda que busca dividir a nuestro país, dividir a Reino Unido, permanezca. Necesitamos sacarla y entonces podremos avanzar", lanzó.

Poco antes, el nuevo líder trató de evaporar los rumores según los cuales convocaría elecciones anticipadas.

El exalcalde de Londres, que asumió su puesto el miércoles, prometió sacar a los británicos de la UE antes de la fecha límite del 31 de octubre, haya acuerdo o no.
En sus primeros días en el cargo se centró en las prioridades domésticas.

La prensa especuló que Boris Johnson podría convocar elecciones anticipadas, con la esperanza de recuperar la mayoría conservadora que May perdió en las urnas en 2017.

Johnson descartó "absolutamente" el viernes estas elecciones antes de que Reino Unido abandone el bloque comunitario.

"Los británicos votaron en 2015, en 2016, en 2017", dijo durante una visita a la ciudad inglesa de Birmingham.

"Lo que quieren que hagamos es cumplir con su mandato, salir de la UE el 31 de octubre", añadió. "No quieren otro evento electoral, otro referéndum, no quieren unas elecciones generales".

Sin embargo, los británicos podrían votar si los diputados tiran abajo al nuevo gobierno de Johnson en una moción de censura para intentar evitar que haya un Brexit sin acuerdo.

Un 52% de los británicos votó a favor de abandonar la UE en el referéndum de 2016, que reflejó parcialmente el profundo resentimiento por la desigualdad económica.

Johnson aseguró que el discurso del sábado tenía la intención de "exponer su visión para reequilibrar el poder, el crecimiento y la productividad en Reino Unido".

Theresa May también llegó al poder prometiendo luchar contra las "urgentes injusticias" en Reino Unido, pero su agenda doméstica se vio eclipsada por las negociaciones sobre el Brexit y sus fallidos intentos por persuadir a los parlamentarios de votar a favor de su acuerdo de salida.

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