En sitios como panaderías y estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro se realizan entregas por mensajería de drogas sintéticas adquiridas por la llamada darknet, a través de la cual se permite que usuarios y operadores de sitios web permanezcan anónimos o imposibles de rastrear.

Información de la Policía Federal (PF), en la que se resalta la colaboración que se da actualmente con China, uno de los países de origen de producción, precisa que los usuarios tienen un menú de sustancias por las que pagan 130 pesos por una pieza, hasta 2 mil 600 pesos por 25.

Entre estas se encuentra la sustancia NboomE, que se oferta a un costo de mil 200 pesos por 25 piezas; y 2 mil 600 pesos por la LSD+Doc, que son drogas sicoactivas y estimulantes.

En una investigación la PF detalla respecto a las ganancias por la venta de drogas sintéticas que, por ejemplo, un gramo de 25i-NBOM tiene un costo de 9 mil 200 pesos. Ese gramo sirve para 36 planillas, cuyo costo es de mil 500 pesos cada una; es decir, se obtiene una ganancia de 54 mil pesos por 36 planillas.

Precisa el costo de otras sustancias sicoactivas y estimulantes como la Proscalina, que se oferta en 700 pesos 10 piezas y mil 400 pesos 25 piezas, la 2C-E se adquiere a 130 pesos una pieza y la misma cantidad y costo se paga por la 2C-C.

Derivado del intercambio de información con autoridades mexicanas, el gobierno de la República Popular de China decomisó dos laboratorios clandestinos, donde se fabricaban sustancias psicoactivas que eran enviadas a México.

Por la transportación de paquetes de drogas ilícitas por medio de compañías privadas de entrega y envío de correspondencia, de diciembre de 2006 a mayo pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) inició 35 mil 328 averiguaciones previas, y 652 carpetas de investigación, de acuerdo a la respuesta de una solicitud de información vía Ley de Transparencia hecha por EL UNIVERSAL.

La dependencia federal indicó que el envío de drogas por paquetera se sanciona con prisión de 10 a 25 años y de 100 hasta 550 días de multa a quien produzca, transporte, trafique, comercie alguno de los narcóticos sin la autorización correspondiente a que se refiere la Ley General de Salud.

Otra opción para la compra de drogas son las redes sociales por las que se puede contactar a vendedores que ofrecen marihuana y productos elaborados con esta yerba como brownies, muffins, chocolates y hasta mantequilla, las cuales son entregadas en estaciones del Metro en la Ciudad de México, según se pudo constatar en búsquedas realizadas el fin de semana.

En solicitudes de información presentadas a Correos de México, se obtuvo que la marihuana, cristal, cocaína, metanfetaminas y heroína son algunas de las drogas que desde enero de 2013 a junio de 2017 han sido enviadas usando los servicios de envío, por lo que hasta junio de este año suman 47 reportes por detección de drogas y ninguna persona consignada.

Correos de México detalló que la marihuana es la droga ilegal con más reportes hechos por esa institución en estos cuatro años, con 23, en tanto que el cristal le sigue con 17 envíos registrados. Según la paraestatal, los sicotrópicos que menor incidencia encuentran son la cocaína, con cuatro, la metanfetaminas, con dos y la heroína, con un reporte.

A pesar de que en la Ley del Servicio Postal Mexicano no prohibe explícitamente el envío de estupefacientes, Sepomex informó que según el artículo 15 de esa ley indica que queda prohibida la circulación por correo postal los siguientes envíos y correspondencia: “Los cerrados que en su envoltura y los abiertos que por su texto, forma, mecanismo o aplicación sean contrarios a la ley, a la moral o a las buenas costumbres”, además está prohibido mandar correspondencia que “sea ofensiva o denigrante para la nación”.

Oferta para millenials

Información de la Policía Federal destaca que además de los envíos por empresas de mensajería, los vendedores y clientes utilizan las criptomonedas digitales, en las cuales se usan técnicas de cifrado para regular la generación de unidades de moneda y verificar la transferencia de fondos operando independientemente de un banco central, como Monero, Litecoin, Ripple, Ethereum y Bitcoin.

La PF detalla que los proveedores están llevando las conversaciones a la darknet, a los medios sociales, usando aplicaciones para mensajes cifrados, a fin de reducir el riesgo al mínimo y descentralizar los mercados ilícitos en internet. Paralelamente se ha detectado “mayor uso de teléfonos móviles por los millennials porque las aplicaciones supuestamente están cifradas, están más protegidas de la vigilancia de las fuerzas del orden y agilizan las transacciones”. Destacan la utilización de WhatsApp, así como otras aplicaciones de venta: Kik, Wickr, Signal y Discord.

Miguel Villegas, integrante del colectivo ReverdeSer, organización dedicada a incidir en la transición del prohibicionismo de las drogas a nuevas alternativas regulatorias y especialista en sintéticas, consideró que debido a que las clásicas como la marihuana se han legalizado, ha ocasionado que organizaciones dedicadas a la venta de éstas se avoquen a la comercialización de otros sicotrópicos que les reditúan más económicamente y que las ventas por internet y entregadas por correo se han incrementado.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Villegas señaló que hay poca información estadística sobre estas drogas, debido a que como es un negocio “muy cerrado, muy oscuro”, se carecen de números confiables en el tema.

Destacó que “debido a que la marihuana se ha legalizado en varias partes del mundo, en Estados Unidos, especialmente en California, esta yerba se ha vuelto menos lucrativa y ya no se exporta tanto, por lo que ha generado que quienes la producen cambien hacía otros tipos de sustancias, como las drogas sintéticas, porque se vuelven más lucrativas”. De ahí que la oferta se ha ampliado y hoy se pueden adquirir algunas elaboradas en otros países como la NboombE, DOC y LSD.

Indicó que los precios en México de sustancias sintéticas como LSD, MDMA o éxtasis, varía desde 10 pesos hasta 300 o más: “Es complejo, porque el mismo cuadrito de ácido que se vende en unos pesos, otro dealer lo da 30 veces más caro, según el lugar y distribuidor”.

Leopoldo Rivera Rivera, presidente de la Asociación Mexicana de Estudios del Cannabis (Ameca), afirmó que “la gran contradicción con la prohibición de los opioides es que genera más problemas de los que supuestamente resuelve. La aparición de nuevas drogas es fruto de la prohibición, por lo que creo que ninguna droga debería estar prohibida, y si se debería regular la actividad y el acceso a éstas, porque de algún modo ahí van a estar siempre. Entonces, lo que tenemos que hacer es centrarnos en las personas, no en las drogas, porque de lo contrario nunca vamos a acabar con ellas”.

Señaló que la prohibición sólo genera beneficios a los criminales, quienes están dispuestas a “sobornar a cualquier autoridad, o les pueden decir plata o plomo”.

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