Arizona.— Unos 100 miembros de familias mormonas llegaron el fin de semana a Arizona, Estados Unidos, en una caravana de 18 vehículos después de abandonar sus casas en México.

Las familias arribaron casi una semana después de la emboscada, cometida el pasado lunes, en la que tres mujeres y seis niños fueron masacrados, según autoridades, por sicarios de cárteles de la droga.

El sábado, las familias cargaron combustible en una gasolinera en Douglas, cerca del puerto de acceso cuando el sol comenzaba a ocultarse, reportó el Arizona Daily Star.

Compraron la gasolina, pusieron aire a sus neumáticos y adquirieron comida antes de emprender el trayecto rumbo a Tucson y Phoenix.

Llevaban en sus camionetas todas sus pertenencias: cajas, bicicletas, llantas de refacción y maletas, porque se marchaban de la región en México que consideraban su hogar desde la década de 1950.

Las familias habían vivido en dos comunidades en el estado de Sonora, en el norte de México: La Mora y Colonia LeBarón. Otros habitantes de esas localidades tenían previsto irse en los próximos días.

Bryce Langford, cuya madre fue una de las mujeres asesinadas, dijo al diario estadounidense que él iba a Tucson a visitar a su hermano que está hospitalizado.

Otro de sus hermanos escondió a seis niños, algunos de ellos heridos, entre la maleza y regresó caminando a La Mora para pedir auxilio.

“Estamos muy orgullosos de él”, declaró Langford al periódico. “Tener la capacidad para tomar ese tipo de decisiones en esas circunstancias, es algo que no mucha gente está en condición de decir que puede hacer”, destacó.

Langford dijo que la comunidad estaba enterada de detalles de los sicarios de los cárteles en los últimos meses, y varios habitantes habían sopesado marcharse.

Después de la emboscada, los habitantes decidieron que irse era lo que tenían que hacer por su propia seguridad, dijo Langford.

“Tener que marcharse de súbito parece algo que él sólo había visto en las películas, pero jamás pensó que le sucedería a su familia”, declaró.

La mayoría de las familias se dirigen a Phoenix, y otras a Tucson. Desconocen dónde se establecerán a largo plazo, señaló Langford.

Leah Langford-Staddon dijo a The Associated Press que su madre y otra hermana, Amy, llegaron a Arizona con tantas pertenencias como pudieron subir a sus vehículos.

Langford-Staddon agregó que quienes se fueron tienen previsto repartirse entre sus distintos parientes, por ahora, aunque desearían a la larga asentarse juntos en un nuevo lugar.

“Todo el día de ayer estuvieron empacando. Muy apurados”, dijo ella por teléfono desde Tucson, donde se encuentra cuidando a los niños que fueron heridos en el ataque y continúan hospitalizados.

Quienes se fueron decidieron dejar sus bienes, afirmó Langford-Staddon: “Cuando hay que hacerlo se trata de cosas que pueden remplazarse”, apuntó.

Google News

TEMAS RELACIONADOS