Pemex va de escándalo en escándalo y hacia el final del sexenio la crisis financiera y operativa que enfrenta ha puesto la mira en la dupla que desde el inicio del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha llevado, de manera muy cuestionada, las riendas de la petrolera: el director general, Octavio Romero Oropeza, y su mano derecha, el director Corporativo de Administración y Servicios, Marcos Herrería Alamina.

La semana pasada revelé que a principios de abril el gobierno de Estados Unidos envió a México a su asesor de temas energéticos, Amos J. Hochstein, para apoyar en la búsqueda de soluciones a la crisis de Pemex, puesto que una debacle de la empresa afectaría también a la industria de Estados Unidos y a los fondos de pensiones americanos que están invertidos en la petrolera mexicana, pero el director Octavio Romero se negó a recibirlo.

Ahora está a punto de estallar un nuevo escándalo relacionado con el uso de químicos de baja calidad para el tratamiento del crudo, los cuales se utilizan en refinerías como la de Dos Bocas. Resulta que el mal manejo de estos productos ha generado la expansión de gases contaminantes dentro de los complejos de la petrolera hacia las poblaciones cercanas, provocando la queja de los habitantes.

En septiembre del 2022, Pemex anunció el servicio del Tratamiento químico para la deshidratación y desalado de crudo en plataformas marinas y en la Terminal Marítima de Dos Bocas, lo que, según la empresa, representó uno de los “logros más significativos del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP)”. Sin embargo, con el paso de los años, la realidad es que esta estrategia no ha funcionado y a las denuncias de trabajadores y pobladores se suman las de contratistas de la petrolera.

Los proveedores de Pemex han denunciado ante el Órgano Interno de Control y otras instancias que no se están cumpliendo los estándares para el otorgamiento de las licencias y autorizaciones por parte del Instituto Mexicano del Petróleo, y que se les ha negado contratos por esta situación, por lo que ya se iniciaron auditorías.

Hace unos días se llevó a cabo una reunión “urgente” para atender tales denuncias, la cual fue encabezada por Marcos Herrería. Los contratistas detectaron que se están haciendo compras indebidas de productos fuera de normatividad o con permisos que ya prescribieron, lo cual ha sido tolerado por el Instituto Mexicano del Petróleo, que encabeza Marco Osorio Bonilla, el cual si bien debería mostrar cierta independencia respecto a Pemex, al parecer es controlado totalmente por Marcos Herrería.

El IMP es el responsable de certificar la mayoría de los productos que utiliza y produce Pemex, lo cual se ha prestado a corrupción, pues es el encargado de otorgar permisos o revocarlos a los contratistas de la empresa. Y si bien se habla de que el operador de los permisos es Herrería Alamina, detrás de este estaría Javier Núñez López, un tabasqueño acusado en 2012 de operar desvíos de fondos públicos del gobierno de la ciudad al proyecto de López Obrador, y actual responsable de la firma de los contratos más cuantiosos asignados en Pemex, por más de 100 mil millones de pesos, según la organización MCCI, desde su cargo como subdirector de Abastecimiento de la petrolera.

Otra funcionaria en la mira por este caso es la coordinadora de Desarrollo y Relación con Proveedores y Contratistas de Pemex, Lada Coral Castro.

Así las cosas en Pemex, la bomba de tiempo del siguiente gobierno, la cual tiene pendiendo de un hilo la invitación de Claudia Sheinbaum al secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, para que se quede al frente de la dependencia si gana la Presidencia. Nadie quiere echarse la responsabilidad de intentar salvar o dejar morir a Pemex.

Posdata 1

Mucho revuelo causó la columna del viernes sobre las razones de la candidata Claudia Sheinbaum para solicitar, en tres veces de manera pública, la permanencia del actual secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, en el eventual gabinete de la morenista, de obtener el triunfo en la elección presidencial del 2 junio.

Las dos principales razones de Sheinbaum, expuse, son enviar un mensaje de certeza y estabilidad financiera a los inversionistas, para evitar sobresaltos en la transición; y la segunda, más importante, es que sea el mismo equipo encabezado por Ramírez de la O el que “arregle” el tema del déficit fiscal de 5.4% del PIB en el que va a incurrir el gobierno del presidente López Obrador al cierre del sexenio, la cual preocupa a las calificadoras, bancos y analistas.

En Hacienda no lo veían así. Creían que la intención de Sheinbaum de mantener al equipo hacendario era simple y sencillamente porque “es bueno” y le daría continuidad a la política económica, pero no porque quiere que ese mismo equipo cumpla la promesa establecida en los Precriterios 2025 de bajar el déficit fiscal a 2.5% en el primer año de gobierno de la siguiente administración. Ese sería el gran reto de Ramírez de la O y su equipo, con el que por cierto no tiene la mejor relación.

Posdata 2

Este domingo se llevó a cabo el tercer y último debate hacia la jefatura de Gobierno de la CDMX. Los temas no podían ser más interesantes y polémicos: seguridad y desarrollo inmobiliario. Las acusaciones cruzadas entre Santiago Taboada, Clara Brugada y Salomón Chertorivski fueron la pieza principal del debate, pero también algunas propuestas para atender ambos temas.

En el contexto del último debate “chilango” vale la pena hablar de las encuestas internas del candidato del PAN-PRI-PRD, Santiago Taboada, y la candidata de Morena-PT-Verde, Clara Brugada. Según información de los equipos de ambos aspirantes al jefatura de Gobierno, Taboada ya habría empatado a Brugada, y aunque esperaban que ese escenario se diera a escasos dos o tres días de la elección del 2 de junio, ahora el reto es mantener dicho empate técnico, mientras que del lado del equipo de Brugada aseguran que están entre 8 y 11 puntos arriba del candidato de la oposición, por lo que estiman difícil que se pueda dar vuelta a esta tendencia a tres semanas de la elección.

Posdata 3

Sobre el atentado contra la candidata a la alcaldía Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, en la alianza opositora de la CDMX lo ven como un intento de inhibir la participación ciudadana, lo cual, dicen, beneficiaría al gobierno en turno. Morena, si bien aventaja en sus más grandes bastiones de la capital, como Iztapalapa y Gustavo A. Madero, no tiene asegurado el triunfo en el resto de las alcaldías ni en la Jefatura de Gobierno.

Sólo en la Cuauhtémoc, el corazón de la ciudad, las cifras que tiene Morena apuntan a una diferencia de solo 7 puntos en favor de Caty Monreal, lo que le da posibilidad a Rojo de la Vega de cerrar la elección a tres semanas de la jornada. De ahí la trascendencia del atentado para uno y otro lado.

Se calcula que, además de Cuauhtémoc, la alianza podría dar una sorpresa en la alcaldía Xochimilco, con el candidato Gabriel del Monte, por lo que, sumadas las nuevas conquistas a la retención de todas las alcaldías que hoy gobiernan los opositores, podrían confirmar los temores de Andrés Manuel López Obrador de que la capital del país se ha volcado hacia la derecha.

@MarioMal

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