17 / mayo / 2022 | 09:10 hrs.

Educar, en lugar de castigar prácticas machistas: especialista

En el marco del VI Congreso Nacional de Ciencias Sociales, se celebró la ponencia “Temas emergentes y configuraciones problemáticas en la agenda feminista”, impartida por la doctora Marta Lamas.

Foto: Especial
Sociedad 22/03/2018 18:03 San Luis Potosí, SLP. Redacción Actualizada 18:03

El VI Congreso Nacional de Ciencias Sociales, organizado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), El Colegio de San Luis (COLSAN) y el Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (Comecso), celebró la ponencia “Temas emergentes y configuraciones problemáticas en la agenda feminista”, impartida por la doctora Marta Lamas, investigadora de la UNAM, especialista en estudios de género.

En entrevista, la investigadora hablo de temas que han surgido, referente al acoso y de los movimientos que han nacido como #MeToo y de la respuesta que ha recibido por otros países.

En su exposición indicó un conflicto cultural entre Francia y Estados desde hace tiempo, “existe la idea que Europa es un mundo de cultura y refinamiento, en cambio, América, Estados Unidos, es el mundo del dinero y frivolidad. En términos de las relaciones entre hombres y mujeres, en Francia el presidente Emir Terran tuvo un affaire, producto de ello, una hija, si eso hubiera ocurrido en Estados Unidos lo hubieran exhibido”, señaló.

“Por supuesto, hay franceses que también son acosadores, está el caso de Dominique Strauss-Kahn quien fue candidato a presidente del Fondo Monetario Internacional y violó a una camarera afroamericana. Después de mostrar las piezas de un rompecabezas, tomé la perspectiva del abogado estadounidense Duncan Kennedy quien trabaja el tema de acoso y plantea que la sociedad acepta un residuo tolerado de acoso. Una cosa es lo que dice la ley y otra que se cumpla”.

Respecto al panorama que se vive en México, en este tema, la especialista dijo que “la ley es complicada, cada estado tiene su propia ley sobre acoso y hostigamiento, esto permite que haya situaciones desagradables no legisladas, pero sí en la práctica. Dunkan hace una revisión, aunque los hombres no sean acosadores ganan con esa situación del residuo tolerado, y las mujeres, aunque no sean acosadas perdemos porque nos asusta salir solas, subir a un transporte concurrido. Es un argumento interesante que va a costar trabajo poner un control mayor y sanciones porque los hombres seguramente harán equipo y no se aceptarán ese tipo de legislación. Dunkan Kennedy se lamenta al tener este tipo de prácticas porque impide vivir de manera más libre nuestras relaciones. Si las mujeres no tuviéramos miedo de ser acusadas o los hombres miedo de ser acusados, pudiéramos tener más flexibilidad en lo sexual”.

La especialista en temas de género, manifestó que debemos educar para no sentir culpa o miedo, en lugar de castigar; e hizo un llamado a distinguir conductas que molestan y entender que muchas mujeres están diciendo “¡basta! a las prácticas de prepotencia machista”, no solo al acoso, hay un nivel de disgusto y de molestia entre las mujeres, no por un piropo, sino por toda una circunstancia de desigualdad laboral.

“Solamente en 16 estados de la República aparecen los tres conceptos: abuso, acoso y hostigamiento sexual, hay legislaciones que hablan de atentados al pudor, asedio, hay que ponernos de acuerdo qué es el acoso, un piropo no es lo mismo que una grosería, un manoseo o que todos los días alguien moleste, o viole, si a todo lo llamamos acoso, no sirve, no todo es acoso. Puede que haya mujeres que no les gusten los piropos, entonces que lo hagan saber; existen mujeres que reciben un piropo y meten a un tipo a la cárcel, esto es extralimitarse”, indicó la investigadora.

El acoso se ha usado como un significante para hablar de machismo, tenemos que hacer un esfuerzo de llamar a las cosas por su nombre y mostrar que abajo de este debate está el arreglo entre los sexos, la división sexual del trabajo, la doble carga de trabajo, estamos en una crisis civilizatoria fuerte donde hay una violencia estructural y frente a todo esto a quién le sirve usar la palabra acoso por qué no hablamos de precariedad en el trabajo, malos salarios, falta de un seguro universal, y empezamos a entender que hay un tema con el tejido social y frente a eso hablar de acoso puede sonar como frivolidad”, concluyó.

Con información de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

 

apl

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