El concesionario de camiones urbanos en San Luis Potosí, Margarito Terán, reconoció que el servicio de transporte público en la capital potosina atraviesa una situación crítica y señaló que las lluvias, el deterioro de las calles y la falta de políticas públicas en movilidad han complicado aún más la operación de las unidades.
Luego de las recientes quejas ciudadanas por retrasos en las rutas, el empresario admitió que las primeras precipitaciones del año provocan alteraciones en las frecuencias de paso de los camiones, ya que cuando cae una gran cantidad de agua los tiempos entre unidades se vuelven más prolongados.
A esto, dijo, se suma la preocupación por la aparición de más baches durante la temporada de lluvias.
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Al hablar sobre el estado actual del servicio, Terán fue contundente al afirmar que el transporte urbano enfrenta serias deficiencias.
Indicó que la problemática deriva principalmente de la falta de estrategias públicas enfocadas en movilidad y transporte colectivo, además de que el sector opera bajo una tarifa controlada que limita la capacidad de inversión de los concesionarios.
Explicó que el incremento en costos como el combustible ha afectado severamente la operación diaria y las frecuencias de las rutas.
El empresario consideró necesario desarrollar un análisis conjunto entre autoridades estatales, municipales y prestadores del servicio para definir soluciones reales al sistema de transporte.
Precisó que dicho estudio debería incluir aspectos técnicos, socioeconómicos y de factibilidad para establecer una fórmula tarifaria acorde con el poder adquisitivo de los usuarios.
Señaló que, en caso de que el costo real del servicio sea mayor a lo que la población puede pagar, tendría que existir un subsidio gubernamental que cubra la diferencia.
En cuanto al estado de las calles, el concesionario reconoció que las malas condiciones del pavimento representan un desgaste constante para las unidades del transporte público y también afectan el patrimonio de los ciudadanos.
Detalló que alrededor del 15 por ciento de los egresos de los concesionarios se destina a reparaciones en suspensión, muelles y otras afectaciones derivadas del deterioro vial.
Aunque aseguró que los camiones suelen resistir mejor las inundaciones debido a su altura, advirtió que cuando algunos operadores ingresan a pasos a desnivel inundados pueden registrarse daños severos en los motores, además del riesgo para los pasajeros.
Finalmente, señaló que aún no existe un cálculo sobre posibles afectaciones durante esta temporada de lluvias, debido a que apenas inicia y depende de factores externos.