El vigilante de la fábrica lechera, ubicada en la calle Adolfo López Mateos y Corregidora, notó el robo en proceso, por lo que decidió acercarse al lugar y llamar a las autoridades.

Desde el 27 de abril, se detectó actividad irregular en el sistema electrónico de algunas instituciones financieras, sin embargo, fue hasta mediados de mayo cuando se confirmó el golpe contra el software SPEI.

Los hechos ocurrieron el pasado martes 29 de mayo, se reportó que en el interior de un coche se encontraba una persona del sexo masculino sin vida, al parecer por un disparo por arma de fuego.