Los detenidos habían tenido un percance vial en la calle de Pascual M. Hernández y Rayón. Al no ponerse de acuerdo sobre quién había causado el accidente comenzaron a pelear y terminaron en golpes.

Sobre la banqueta y rodeado por su propia sangre terminó la vida de un muchacho en El Morro, Soledad de Graciano Sánchez. El joven caminaba por la calle Tangamanga cuando fue atacado por otro sujeto.