Al realizar un auxilio en la calle Pedro Moreno, los agentes municipales fueron interceptados por un hombre, quien les dijo que había visto su camioneta, robada horas antes, cerca del Barrio de Santiago.

Tras recibir el reporte de detonaciones, inició un operativo conjunto entre elementos de Seguridad Pública del Estado, Policía Federal, Ministerial y Municipal sobre la carretera a Rioverde.

Agentes de la Policía Estatal se movilizaron al sitio tras recibir el reporte. En el lugar sólo encontraron el vehículo con al menos cinco impactos de bala y casquillos percutidos.

El vigilante de la fábrica lechera, ubicada en la calle Adolfo López Mateos y Corregidora, notó el robo en proceso, por lo que decidió acercarse al lugar y llamar a las autoridades.