Llenar el tanque es una rutina para miles de conductores, pero también una de las operaciones comerciales donde pueden presentarse irregularidades que afectan directamente el bolsillo de los consumidores.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantiene operativos permanentes en estaciones de servicio para verificar que las bombas despachadoras entreguen litros completos.
Tan sólo en revisiones realizadas por la dependencia se han detectado establecimientos con anomalías en el despacho de combustible.
Aunque las verificaciones corresponden a las autoridades, existen algunas señales que pueden ayudar a los automovilistas a identificar posibles irregularidades.
Uno de los consejos más importantes es verificar que tanto el contador de litros como el de pesos se encuentren en cero antes de que comience la carga de combustible.
La propia Profeco recomendó observar el funcionamiento de la bomba desde el inicio de la operación, ya que cualquier cantidad marcada previamente podría afectar el resultado final.
Otra señal de alerta es notar una disminución repentina en el rendimiento del combustible sin haber cambiado hábitos de conducción, rutas o condiciones del vehículo.
Especialistas señalaron que cuando un automóvil comienza a recorrer menos kilómetros con una cantidad similar de gasolina, podría ser una señal de que no está recibiendo los litros completos por los que pagó.
En años recientes, la Profeco ha informado sobre la detección de dispositivos y programas conocidos popularmente como "rastrillos", los cuales pueden alterar la cantidad de combustible despachada.
De acuerdo con investigaciones de la dependencia, algunos de estos sistemas incluso pueden ser controlados de manera remota para modificar el flujo de gasolina entregado a los consumidores.
Autoridades y especialistas recomendaron conservar los comprobantes de compra para comparar consumos y detectar diferencias inusuales entre una estación y otra.
También sugirieron cargar combustible en establecimientos que cuenten con verificaciones visibles y sellos de revisión vigentes.
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Si un conductor considera que una estación de servicio no está entregando litros completos, puede presentar una denuncia ante la Profeco mediante los canales digitales habilitados por la dependencia.
La recomendación es anotar el nombre de la gasolinera, su ubicación y conservar el comprobante de compra para facilitar la investigación.