La reducción de la jornada laboral continúa generando debate entre empresas y trabajadores, especialmente en sectores donde las operaciones dependen de largos periodos de actividad.
Ante ello, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México en San Luis Potosí (CATEM), Héctor Cerda Camacho, afirmó que trabajar menos horas no necesariamente implica una baja en la productividad.
El líder sindical explicó que en distintos países ya se han implementado modelos de trabajo con jornadas reducidas y aseguró que la experiencia ha demostrado que la productividad puede mantenerse e incluso mejorar.
Indicó que actualmente muchos trabajadores, principalmente jóvenes, buscan esquemas laborales más equilibrados, aunque reconoció que existe preocupación en algunas empresas por la complejidad que representa ajustar sus dinámicas operativas.
Cerda Camacho señaló que la intención no es reducir el rendimiento, sino lograr que las personas produzcan más en menos tiempo, además de generar beneficios para la salud física y mental de los empleados.
El dirigente consideró que trabajadores y patrones deben verse como parte de un mismo equipo, donde ambas partes colaboren para fortalecer la productividad sin necesidad de extender excesivamente las jornadas laborales.
Añadió que el desgaste físico y las enfermedades relacionadas con estrés, hipertensión y otros padecimientos también representan un costo importante para los sistemas de salud y seguridad social.
Por ello, sostuvo que la política impulsada por la organización sindical apuesta por mejores condiciones laborales, contratos colectivos sólidos y un pago adecuado de horas extras.
Sobre la implementación de la reducción de la jornada laboral, Cerda Camacho explicó que el proceso será paulatino y recordó que la transición completa está proyectada hacia 2030.
Reconoció que mientras algunos sectores ven favorable el cambio, otros mantienen reservas debido a las complicaciones operativas que podrían surgir, especialmente en actividades donde los tiempos de traslado o producción suelen extenderse.
Como ejemplo mencionó el caso de transportistas que realizan viajes a ciudades como Monterrey o Ciudad de México, donde actualmente los trayectos pueden duplicar el tiempo estimado debido a distintos factores externos.
En esos casos, indicó que será necesario establecer previsiones dentro de los contratos para contemplar horas extras, comisiones u otros mecanismos que garanticen una remuneración justa para los trabajadores.
En materia de salud mental y apoyo integral, el dirigente afirmó que los sindicatos deben evolucionar hacia modelos más cercanos a las necesidades de las familias trabajadoras y no limitarse únicamente a la defensa contractual.
Comentó que actualmente la CATEM busca ampliar beneficios mediante convenios con instituciones que ofrezcan servicios médicos, descuentos y becas para hijos e hijas de trabajadores.
Señaló que este tipo de apoyos forman parte de una nueva visión sindical enfocada no solo en las condiciones laborales, sino también en el bienestar integral de los empleados y sus familias.