Con una historia de más de 400 años de historia, el municipio de Matehuala en San Luis Potosí guarda una de las joyas arquitectónicas más icónicas de México, la Catedral de la Inmaculada Concepción, una obra creada por el mismo arquitecto que diseñó el Palacio de Bellas Artes.
La Catedral de la Inmaculada Concepción es una obra del siglo XIX, diseñada por el italiano Adamo Boari.
Esta obra es una mezcla de los estilos neogótico y neobizantino inspirada en las construcciones medievales europeas.
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El estilo neogótico se caracteriza por patrones decorativos y arcos acampanados, elementos que pueden verse en la fachada de la catedral potosina.
Por su parte el sello del estilo neobizantino, se puede notar en las cúpulas, en los detalles interiores y en las torres del recinto.
La construcción de esta nueva parroquia inició en 1906 a partir de la demolición de la anterior parroquia. Fue por iniciativa del obispo Ignacio Montes de Oca, quien solicitó al arquitecto Adamo Boari el diseño de una nueva catedral para los feligreses de la diócesis potosina.
Según se documenta en los registros del recinto católico, cuando le fue solicitado este proyecto, Boari ya se encontraba trabajando en el diseño de los que sería el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, por lo que la obra también tiene aportaciones de otros arquitectos como Manuel López Torrija y Jorge de María y Campos.
Pese a que la construcción total de la catedral aún no está terminada, ya es considerada como una joya arquitectónica de San Luis potosí.
Adamo Boari fue un arquitecto nacido en la ciudad de Ferrara, Italia, en 1863. Una vez habiendo conocido Estados Unidos, Brasil y Argentina, llega a México en en 1897 por una convocatoria para la construcción del Palacio Legislativo Federal durante el gobierno de Porfirio Díaz.
Pese a que no obtuvo el primer lugar en el concurso, a partir de entonces Boari se queda en México y empezó a ser conocido.
Una de sus primeras grandes obras fue la Basílica del Santísimo Sacramento y la cúpula del Templo de San Miguel en Guadalajara, y posteriormente la Catedral de Matehuala en San Luis Potosí.
Entre sus obras más emblemáticas figuran el Palacio de Correos y el Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México, dos de los edificios más icónicos del país.
El Palacio de Bellas Artes es considerado como uno de los edificios de mayor belleza arquitectónica de la Ciudad de México, una obra que el arquitecto italiano comenzó a trabajar en 1901.
Para su diseño, Adamo Boari se inspiró en diferentes estilos arquitectónicos, creando un llamado Art Nouveau, una mezcla entre lo mesoamericano y lo neoclásico.
Así, el inmueble tiene rasgos arquitectónicos europeos, pero con elementos propios de las culturas prehispánicas, que hablan de la historia de México, como esculturas de guerreros aztecas, jaguares y coyotes.
La Catedral de la Inmaculada Concepción de Matehuala es mucho más que un recinto religioso, es una pieza monumental que conecta a San Luis Potosí con una de las mentes arquitectónicas más brillantes del siglo XIX, y visitarla es descubrir una verdadera joya histórica del Altiplano potosino.