Una guitarra acústica y su voz bastaron. Durante 4 minutos, Rubén Albarrán Emmanuel del Real cantaron y de repente, el albergue para migrantes se convirtió en un concierto improvisado de Café Tacvba.

Los intérpretes llegaron al campamento al filo de las 4 de la tarde para hacer un breve recorrido por las carpas y saludar a los integrantes de la caravana, muchos no los reconocieron pero de todas formas Albarrán saludaba a los curiosos e incluso se acercó a un grupo de hombres que jugaba futbol para invitarlos.

“Nos vamos a echar unas rolas, ¿no se quieren acercar?”, les preguntó y luego regresó encogido de hombros. “Que están ocupados”.

No importó, el intérprete de “Las Batallas” se dirigió hacia dos señoras y sus hijos que se acercaron a la bola y con sus celulares los grabaron.

Los músicos tocaron la canción “Olita Del Altamar” y después prendieron una salvia para limpiar el ambiente, alejar las malas energías y pedir por todas las personas migrantes.

“Para que lleguen con bien a sus destinos, que estén cuidados, protegidos, que sean bienvenidos a donde han decidido llegar y los obstáculos se resuelvan. Que todos los días estén contentos y los niños tengan qué comer”, dijo. “Que lleven en su corazón a su gente que dejaron atrás”.

Hubo pocos aplausos puesto que menos de 10 personas escuchaban el concierto improvisado; la mayoría de quienes pasaban por ahí no los conocían.

- ¿Y esos quiénes son?, preguntó un señor que pasaba por ahí.
Una banda de rock mexicana, le contestó uno de los reporteros que cubría la presentación.
- ¿Y son famosos?

- Ah

Después, con solo una guitarra acústica, interpretaron “Las Flores”, una de las canciones más significativas de lo originarios de Satélite, Estado de México que dedicaron a los niños.

“Deseando que los chiquitos puedan florecer. Que florezcan muy bello. Que crezcan esos brotecitos”.

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