Sociedad

"Mujeres caminan horas para poder dar a luz", parteras denuncian abandono en comunidades de SLP

La partera y sacerdotisa Cara Hieber advirtió que en muchas comunidades las mujeres siguen enfrentando embarazos y partos sin hospitales, sin insumos y sin acompañamiento digno

Foto: Jazmín Ramírez García / Especial
12/03/2026 |13:13
Jazmin Ramírez
Reportera multimedia en San Luis PotosíVer perfil

En numerosas comunidades del país, el embarazo y el parto continúan siendo procesos marcados por la falta de atención médica, largas distancias y la ausencia de recursos básicos.

Así lo señaló la partera y sacerdotisa Cara Hieber, quien advirtió que muchas mujeres deben recorrer grandes trayectos para poder recibir asistencia al momento de dar a luz.

De acuerdo con su experiencia, en diversas localidades rurales de San Luis Potosí y otras partes del país, no existen hospitales ni clínicas cercanas, por lo que las mujeres embarazadas deben caminar durante horas para llegar al lugar donde alguien pueda ayudarlas.

En muchas ocasiones, explicó, alcanzan a llegar apenas a tiempo para el nacimiento del bebé.

Lee:

La situación, añadió, se vuelve aún más complicada porque quienes brindan acompañamiento comunitario no cuentan con las herramientas necesarias para ejercer su labor de forma adecuada.

Según relató, en múltiples casos las parteras no reciben materiales básicos para atender un parto, como gasas, pinzas o tijeras.

A ello se suma que tampoco tienen facultades para emitir certificados de nacimiento, lo que limita el reconocimiento formal de su trabajo y dificulta que las familias puedan realizar trámites posteriores.

Pero la problemática no se limita a las comunidades rurales.

Hieber también señaló que en hospitales existen casos en los que las mujeres enfrentan violencia obstétrica o maltrato durante el proceso de parto, situaciones que, afirmó, impiden que el nacimiento se desarrolle de manera natural y respetuosa.

Para la partera, el embarazo y el parto forman parte de un proceso profundo de conexión con el propio cuerpo, que requiere tiempo, acompañamiento y conocimiento.

En su opinión, actualmente la atención ginecológica y obstétrica en muchos espacios se ha alejado de esa visión integral.

Hieber explicó que la tradición de la partería en México incluye un acompañamiento que va más allá del momento del parto.

En los saberes transmitidos por generaciones, como los que aprendió de sus abuelas, se enseña a acompañar a las mujeres desde el inicio de la menstruación hasta el final de su etapa reproductiva.

Este acompañamiento contempla no solo aspectos físicos, sino también emocionales y culturales: desde la alimentación y el cuidado del sangrado menstrual hasta prácticas espirituales como rezos o rituales que forman parte de la medicina tradicional.

Paradójicamente, señaló, estos conocimientos han despertado gran interés en otros países.

De acuerdo con Hieber, mujeres provenientes de naciones como Alemania, Estados Unidos, Bélgica y Francia han viajado a comunidades mexicanas para aprender directamente de parteras tradicionales.

Te interesa:

Muchos de estos aprendizajes se han obtenido en regiones indígenas del país, como Chiapas y Oaxaca, donde la partería sigue siendo parte fundamental de la atención comunitaria.

“Ese conocimiento se lo están llevando y lo aplican allá, lo utilizan y lo valoran”, explicó.

Mientras tanto, lamentó que en México rara vez se incluya a las parteras dentro de los hospitales para acompañar a las mujeres durante el parto.

La práctica de la partería continúa siendo relevante en muchas regiones.

Datos de los servicios de salud estatales indican que en San Luis Potosí existen alrededor de 189 parteras tradicionales, quienes realizaron más de mil intervenciones de salud relacionadas con embarazo y parto en un solo año.

Te recomendamos