La Selección Mexicana continúa haciendo historia en la Copa del Mundo. El conjunto tricolor cerró la fase de grupos con marca perfecta al conseguir tres victorias en tres partidos, sumar nueve de nueve puntos posibles y mantener su portería invicta durante toda la fase de grupos.

Ahora, con el boleto asegurado a los dieciseisavos de final, México superó con autoridad a República Checa por marcador de 3-0 en un encuentro que durante gran parte del partido fue más complicado de lo que reflejó el resultado final.

Durante la primera mitad, el conjunto checo apostó por un planteamiento defensivo que logró contener los ataques mexicanos. Los europeos cerraron espacios, rechazaron constantemente los centros al área y dificultaron la generación de peligro por parte del Tricolor.

Pese al dominio territorial mexicano, las oportunidades claras fueron escasas y el encuentro se marchó al descanso sin anotaciones.

La historia cambió en la segunda mitad.

Al minuto 55 apareció Mateo Chávez para romper el empate luego de desbordar por la banda y sacar un potente disparo que dejó sin posibilidades al guardameta checo para colocar el 1-0.

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El gol abrió espacios y apenas seis minutos después México aprovechó un error en la salida rival.

Un mal despeje del arquero dejó el balón a merced de Julián Quiñones, quien no desaprovechó la oportunidad y definió para ampliar la ventaja a 2-0.

República Checa intentó reaccionar, consciente de que necesitaba el triunfo para mantenerse con vida en el torneo, pero la defensa mexicana volvió a mostrarse sólida y mantuvo el cero por tercer partido consecutivo.

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Uno de los momentos más emotivos del encuentro llegó al minuto 77, cuando Raúl Rangel abandonó el terreno de juego para permitir el ingreso de Guillermo Ochoa, quien disputó sus últimos minutos en una Copa del Mundo con la camiseta de la Selección Mexicana.

La fiesta mexicana se completó al minuto 90. Tras otro rechace defectuoso de la zaga europea, Álvaro Fidalgo encontró el balón fuera del área y conectó un espectacular disparo de tres dedos que terminó en el fondo de las redes para sellar el 3-0 definitivo.

Además de significar la goleada, el tanto representó el primer gol mundialista de Fidalgo con la Selección Mexicana.

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Con el resultado, México avanza a los dieciseisavos de final con una fase de grupos perfecta, una de las mejores actuaciones del Tricolor en la historia de los Mundiales, manteniendo el invicto, la portería imbatida y la ilusión intacta de seguir avanzando en la competencia.

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