No, pues qué tapabocas nos puso el maestro Galindo a quienes pensamos que su segundo informe de gestión se había contaminado de ranchero, - con el respeto que nos merecen los hombres del campo, por supuesto -, cuando se anunció que sería dado al pueblo potosino en la plaza pública; la verdad es que con todo y lo anterior, fue un escenario digno para recibir el mensaje municipal, que estuvo cargado de amplios significados y anuncios… peeeero qué anuncios Chato, diría Cantinflas.

La mera verdad, cualquiera hubiera pensado que el contingente de invitados asistiríamos a un evento acartonado, anquilosado, fuera de cualquier atractivo, pero tan sólo estar entre los oyentes fue parte de un gran espectáculo político. Ver pasar a Kenia López Rabadán, Santiago Taboada y Jorge Romero, entre otras figuras del panismo nacional hizo amena la espera de la llegada de la figura central de la noche, pues saludaban a diestra y siniestra a la potosinidad ahí reunida, tal como viejos camaradas.

A la par, entre un sinnúmero de notables potosinos, también destaco la presencia de la actriz Angélica Aragón; del cantante de ópera Fernando de la Mora, así como del chef ganador del Concurso Cocinero del Año México, mas otros destacados invitados, - entre quienes por cierto, en ningún momento vimos a alguien con nariz bola color rojo-, y es que hay de eventos a eventitos; de amistades a amigotes; y de invitados a invitados.

Y como dicen en el barrio, ya encarrerado el ratón, Galindo se hizo dueño del escenario tras escuchar las notas y las frases de la canción Algo grande está pasando, que por su contenido ya daban señales de lo que sucedería en escenario, pues la canción habla de silenciar a vendidos y maledicentes, al tiempo de resaltar que “la fiesta va a comenzar”, pero además, la canción invita a hacer de lado a bandidos y cobardes, y mantener cerca a quienes tienen fe y aman la vida. ¡Tómala barbón!

Entre los primeros conceptos vertidos, el alcalde Capitalino recordó que San Luis Potosí, con sus 400 años de historia, es depositario de una herencia que no se maldice, si no que se honra con resultados y se engrandece con la gente. ¡Sopas perico!

Y de ahí se le corrió el hilo a la media, porque el multicitado Enrique Galindo, se embaló por la misma ruta y resaltó que San Luis Potosí no nació hace cinco años, pero advirtió, que ese lapso ha sido dedicado por el gobierno Capitalino a recuperar la confianza ciudadana y a demostrar que cuando la gente participa, un Gobierno puede transformar su ciudad; y de pasadita, como no queriendo la cosa, dejó en claro que “una cosa es herencia y otra cosa es legado”.

Desafortunadamente el espacio no es tan amplio para dar cuenta de todos los avances logrados, pero en su oportunidad fueron difundidos por los diferentes medios, así que aquí concluiremos solamente con la carnita que dejó el mensaje político, pues al final, con la humildad que transmite un hombre entregado a su ciudad, Galindo nos pidió permiso a todos los potosinos para extender los beneficios logrados en esta Capital, y llevarlos a todo el Estado.

Así, ante una Plaza de Fundadores desbordada en ánimo, en júbilo y en número de capitalinos, el Alcalde Galindo,- en específico -, pidió permiso para recorrer el Estado y compartir una forma de trabajar que, afirmó, busca honrar, preservar e incrementar la Grandeza de San Luis.

Dicho en otras palabras, Galindo anunció su intención de ser candidato a gobernador, “cuando los tiempos así lo permitan”, lo que tuvo eco en las dirigencias prianistas, dirían los maledicentes, quienes al momento no descartan concretar una alianza para competirle digna y vigorosamente, a quien se presente como contendiente.

Así las cosas, los asistentes nos fuimos por el camino con ese mensaje, y un eco que no deja de resonar: ¡Ora sí, espántame panteón!

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